martes, 5 de agosto de 2014

OPERARIOS


Un hombre, vestido sin camisa, a pecho descubierto, con pantalones tejanos, y deportivas. Se encuentra en una calle de cualquier ciudad, en la acera. Se dirige a un público que estaría mirándole desde la otra acera, transeúntes. Una calle no muy ancha, con espacio para dos carriles de automóviles máximo. Está al lado de unas vallas amarillas, que protegen un agujero en la acera donde trabajan unos operarios.

HOMBRE:

Os voy a decir lo que me parece. (Pausa.) Me parece que están borrachos. Los operarios, y los curiosos que miran. Aunque sean las 10h de la mañana. Aunque sea Martes. (Pausa.) A ver, tampoco soy de los que piensan que hay una hora mejor que otra para emborracharse. Solo digo, que si están los unos trabajando, y los otros dirigiéndose a ello, no deberían ir borrachos. Me diréis, es que los están mirando serán jubilados o parados, o no tienen por qué estar yendo a trabajar. De acuerdo. Pero alguna obligación tendrán, ¿no? (Pausa.) En cualquier caso, yo estoy mirando, y no voy borracho. Estoy completamente lúcido. Y digo que no me parece normal, que los tres operarios que están realizando no se qué reparación bajo tierra, vayan en calzoncillos. (Pausa.) Casco amarillo. Chaleco amarillo. Botas. Guantes amarillos. Cinturón con herramientas varias. Todo lo que cabe esperar en un operario en plena faena. Pero en calzoncillos... (Pausa.) Si. Yo he pensado lo mismo. Que se habrán mojado. Que están reparando una cañería o un tubo y se han mojado. Bueno... (Pausa.) Pues no parece que los chalecos que llevan, ni las camisas, bien sucias por cierto, estén para nada mojadas. Incluso, si miro sus botas, me parecen totalmente secas. Así que no. Van en calzoncillos. Y no se han mojado. Calor tampoco hace. Estamos a unos 10 grados centígrados, ¿me entendéis, no? Esto no es calor. Y aunque hiciera calor, no me parece motivo suficiente para ir en calzoncillos. (Pausa.) Y le he preguntado a uno de los curiosos, si no le parecía extraño lo que estaba pasando. El hombre, mayor, me ha contestado que sí. Que no entiende que hacen tres para el trabajo de uno. Que él nunca hubiera entrado por ahí. Que las herramientas que llevan no son las adecuadas. Y no me ha convencido para nada. Y le he preguntado a uno de los operarios. A uno de los ociosos. Y la pregunta no le ha sorprendido. Dice que se niegan a ir en un uniforme. Que no les pagan para ir como si fueran azafatas.. (Pausa.) ¿Van todos borrachos, no?

Jordi Llorens Martínez -Barcelona-
Publicado en Los Cuadernos de las Gaviotas

No hay comentarios:

Publicar un comentario