domingo, 22 de julio de 2018

AHORA SÉ QUE HUBO UN DÍA QUE ME AMASTE


Ahora sé
que hubo un día
que me amaste.
Que bebí del cántaro de la felicidad.
Que comí la fruta más dulce y deliciosa.
Que mis labios fueron testigos
de una ardiente intimidad.
Ahora sé
que hubo un día
que me amaste.
Cuando habité estrellas
y la noche me hechizó.
Cuando sentí en tus ojos
la bondad de Dios.
Y fui el hombre más amado
y que te amó.
Ahora sé
que hubo un día
que me amaste.
Y la muerte en esperanza se voló.
Cuando el dolor una tregua concedió.
Y mi alma ilusionada más se enamoró.
Ahora sé
que hubo un día
que me amaste.
Y un cielo de versos se llenó.
Para desnudar cautivados el amor
en un poema soberbio de belleza y de pasión.
...  Porque caminé con flores en las manos.
... Porque hurté secretos a los enamorados.
Porque en la magia del misterio fuimos seres alados.
Porque en la música fuimos dioses sagrados.
... Y porque soñé ... Y en mi vida soñaste.
Ahora sé
que hubo un día
que me amaste.

Eduardo N. Romero -Argentina-

SUEÑO CONTIGO


Aquí estoy contemplando
los dorados encajes
que resplandecen
en el mar azul, el cielo,
está en su plenitud iluminado
bordado de rubios celajes
y aquí frente al mar,
me detengo me emociona
contemplar ese paisaje infinito…

Y reposando
en ese embeleso
me quedé soñando contigo
te vi, pasear con los pies
descalzos sobre la arena
jugando con la espuma
blanca de las olas, a la orilla
del mar, allá en la playa…

Mirna Del Carmen Orellana Romero -Honduras-

¿DÓNDE ESTÁS AMOR?

¿Dónde estás amor... dónde te has ido..? ¿Por qué huyes de mí... Por qué sueltas mi mano y di amor que es lo que te aturde...?  ¿Por qué esa sonrisa en tu boca... forzada... quién te está acariciando el alma, quién construyendo está sobre mi felicidad... quién quita mi calma...? ¿Quién escribe cartas de amor a esa piel fina y hermosa.. .a tu voz, a tu hermosa aura? ¿Quién te habla bonito a mis espaldas... quién besa tu orgullo... para que a mi me des la espalda...? ¿Quienes están contra mía... y se aprovechan de un malestar, de una riña... de una diferencia entre tú y yo... que se encuentra, suspendida aún... en el aire...? ¿Quién, quién amada mía...? Poco a poco te vas, lo sé... lo siento... me lo dice el cielo azul turquesa ahora cada vez más gris, me lo dice el viento... Te estás yendo poco a poco, te estás yendo como la tarde aquella... en que dos enamorados estaban, comiéndose a besos... y se iba rápido la tarde... cuando queríamos no se fuera, queríamos quedarnos tan atrapados en el momento. Te vas... yo estoy aquí, si con el crepúsculo nostálgico te escondes... te voy a ver... que te vas, amor mío aquí está tu hombre... esperándote hasta el último momento.

Agustin H. Castañeda

YO SIN TI


Cuando un amor se va
nos duele tanto en el alma
pero duele mucho más
cuándo se acaba el amor
un día cualquiera,
No quiero ni debo
retenerte conmigo
no es justo me digo
tanto tiempo me dio
una vida conmigo
aunque estamos distantes
yo te hice sentir
con mis palabras y letras
el amor en tu ser,
Ahora me siento
que nunca debí
acercarme a tu vida
te hice más daño
queriendote amar
ahora te escribo
lo que siento en mi alma
no entiendo porqué
me duele escribirte
quisiera escribirte
un abrazo contigo
un te amo a tu lado
una lágrima en mis ojos
que no quiero llorarte
sin embargo no puedo
retenerte conmigo,
Debo dejar que tus alas
te lleven muy lejos
buscando el amor
que tú te mereces
que lindo el amor
aún cuando sufres
te hace soñar
mantener esperanzas
que el viento se lleva
como aves buscando
un poco de trigo,
Contigo se va
un poco de mí
no podrás olvidar
una vida conmigo
un día te amé
un segundo de vida
yo viví a tu lado
que importa el tiempo
lo importante es amar
como nunca te amé,
No me culpes amor
tú sabes muy bien
lo que viviste conmigo
el amor es así
cuándo quiere se aleja
cuando quiere nos busca
lo único que sé
es que nunca podré
olvidarte jamás.

Ernesto Castillo Aramburu -ESPAÑA-

CARGA DE SUEÑOS…


Ayer, llené mi mochila que vacía se encontraba,
la llené de aquellos sueños que nunca se me cumplieron,
le eché un vistazo al pasado
donde hallé solo añoranzas,
un anaquel de recuerdo,
libros de amores perdidos,
enredados en mil versos.

Allí empolvado encontré,
el sueño de ser gran médico,
o, tal vez un ingeniero,
o, arquitecto de gran vuelo,
por allí al buscar hallé
refundido un sentimiento,
eran los sueños frustrados,
que de niño me infundieron.

Volví a cargar sobre mi hombro
el azadón con que abría,
tantos surcos de esperanzas,
para sembrar aquel árbol
de frutos llenos de ensueños,
de nidos con remembranzas,
de destinos y misterios,
que al nacer, me hicieron diestro.

Y he cargando esa mochila
repleta de muchos versos,
liada de mucha esperanza,
sostenida de recuerdos,
alimentada con risas,
que me ha dejado en el tiempo,
satisfacción y consuelo,
manos limpias, hijos, nietos,
muchos amigos que envueltos
los llevo bien conservados
como joyas, como premios.

Allá a lo lejos contemplo,
un horizonte de estrellas,
un filón de firmamentos,
un caminito empedrado,
que sube derecho hacia el cielo,
me sonrío y entre dientes,
satisfecho allí me siento,
debajo de un árbol grande,
reviso mi cargamento:
mi carga enorme…¡de sueños!
y me digo nuevamente:
lo aprendí de mis maestros.

JOSE RUEDA ARDILA. 

ACOMPÁÑAME A ENCONTRAR LA GLORIA DE TU AMOR


Quiero vivir mis quimeras, y esperar las alboradas, y amaneceres encontrarme en tu mirada perderme en tus pupilas, y entre susurros embriagarme con palabras de amor en entrega absoluta.

Somos dos mitades de un gran universo un amor tangible, y supremo libres para amarnos el resto de nuestra existencia, porque nacimos el uno para el otro, nuestras almas se complementan en un solo ser.

Amor de mi alma eres el espejo de mi sentir, quiero caminar de tu mano por valles, y prados frondosos donde el aroma de las flores nos embriague, por aquellos senderos sin límites ni tiempo.

Entrelazados para tejer nuestros sueños, hacer realidad nuestro anhelo de recorrer los caminos de la vida juntos para amarnos, y vibrar nuestras almas unidas en este bello sentir.

Acompáñame a encontrar la gloria de nuestro amor, y guiarnos por la senda que nos guíe este amor perpetuo, y vivir con plenitud donde tu estrella sea mi única meta, y tu cielo mi único cielo.

Victoria Ochoa Arestegui -Perú-

TÚ Y YO


Un río fiel de nostalgia,
mágico pensar elocuente,
de corazón limerente,
inefable,
crepúsculo “turbulente”,
poesía luminiscente.
Eso eres, amor mío,

Y yo soy para tu estío,
nívea ninfa de tus mares,
tu musa en los avatares,
soy tu pensar de poeta,
tu pluma de corazones,
tu magia en la romanza,
tu melodía del alma,
estrella de tus besares.

Porque, amor mío,
tú y yo somos en el cosmos,
dos girasoles al viento,
dos amores en eterno,
como la mar y el cielo,
como dos aves al vuelo.

Hortencia Aguilar Herrera -México-