lunes, 5 de diciembre de 2016

CUANDO EL COLOR HACE LA DIFERECIA


Trazos a discreción sobre la piel
pequeños cortes en la tapicería
mimbre
algunos verdes
El sonido y la devolución
de la piedra en el agua
El hueso tembloroso
equivocado en el grito
la sobriedad del alimento
necesidad del mimbre
otros verdes
Vivir detrás del muro
será la diferencia
anteponerse a la salida:
filo de ver sin dedos ni papel
nada a lo que apegarse
Un absurdo invento de neuronas
y descargas eléctricas
Somos el falso adorno
Mimbre
Ningún verde.

Teresa Fornaris (Cuba)
Publicado en Los puños de la paloma

DE PROVENZA / DE CEZANNE


Amanezco, abro la ventana
en esa Provenza / con su Dios de paz
en sábanas extendidas de lavanda.

Salgo, estoy en esos campos
cobijo mi agenda
debajo de un ciprés
Y casi cerca diviso a Cezanne
con su caballete tímido
al encuentro de azules y violetas

Afectos tirados
en sembríos de lavanda
Mi sonrisa
esa paz
Mi resonancia
ese canto

Sueño, libros marroncillos
encima de mi rostro
para que arropen silencios
en paisaje tendido de acertijos

Vuelo, en ese cielo
que me habla al oído
de esa capa leve
en senda azul / violeta
de Provenza / de Cezanne.

JULIA DEL PRADO MORALES -Perú-
Publicado en La Biblioteca

EL PEQUEÑO TOMMY


Tu ingle es un recodo donde se escucha trinos de jilgueros y alondras,
esquiva curva que conduce al goce y el deleite Tommy y tus muslos son arcos de
Corintios acodos hasta los pies que vuelan.

Llano es el tórax que portentoso luces
y poderosos brazos, ah tu el privilegiado,
de Olimpia el reservado que supera en belleza
a todos los titanes que parodian la danza
del mundo que nos hiere.

II

Para ti Tommy, los mirtos y los encantos de sirena.
Para ti Olimpia y los laúdes y los besos. Por ti liban
abejas del estío. Para ti pequeño astro todo el amor del sol
mediterráneo y la “paloma y el leopardo” y el blanco lino y las
puestas de sol donde tu rostro bello se vuelve pensativo.¿Tu miras hacia dentro
y que ves?.¿Que remotas imágenes acuden a tu cuerpo cuando la crispación
se va y vuela el tenso músculo del alma?¿Vez acaso las lámparas votivas y los Dioses
volados acudir a tu boca de niño y de poeta? Contigo se despiertan Españas
donde se oculta Grecia en Cataluña. Niño hecho de miel y almíbar.

Niño donde el poeta depone el arpa y la osadía y osa dormir el sueño de los justos
pues tu belleza inmaculada insiste y en blanco y azur cobra sus formas.

Ah si las manos del mortal redimirse pudieran en instantes en el cuerpo del elegido
de los Dioses. Ríos que van al mar son las tus venas y tus ojos
reflejan los hechizos de los lejanos astros y el pliegue donde consuma el arte
un plan divino donde tu das el polen de lo eterno.
Dulce niño en cuya ingle cantan los jilgueros.

Tus finas manos de alabastro. Tu tersa piel quemada por los soles
son la esencia del canto del rapsoda y en la música de tu cintura gira
el mundo todo y beben de tu abdomen los licores que retornan el fauno
y el sileno y se abre el poema en tus misterios, pequeño.

Es tu poeta soporte de memorias y el olvido que guarda y que revela.

Del libro En carne viva de Oscar Portela -Argentina-
Publicado en Editorial Alebrijes
 

EL HOMBRE DE ARCILLA


Tú cavas mi arcilla
con tus hombros de sangre,
tu corazón de esponja
me bebe la venas profundas.
Eres alta como un cristal
que se me derrumba en la garganta,
y toda la violencia que estrecho
entre los dedos es llamarada
improvisa, el perfil de dios
tu cuerpo decepcionado.

Claudio Pagelli -Italia- Traducción de Diego Tapia
Publicado en Periódico de poesía 92

MANERAS DE MIRAR POR LA VENTANA


Sabe que tengo algunos libros de poesía publicados (quién no los tiene hoy en día) y le gustaría conocer mi opinión. Algún comentario previo me pone en alerta, pero estoy acorralado. No me queda más remedio que aceptar. Leo su poema. Al primer verso, pienso: mierda. Al segundo: ídem. Y así. Lo que viene a decir su poema: que amanece mientras él mira por la ventana. Esto lo cuenta en veintitantos versos de manera rebuscada, engolada, como si el hecho de mirar por la ventana, una vez disfrazado de esta manera, fuera más, se convirtiera en algo más elevado o trascendente. Por supuesto, hierra el tiro. Mirar por la ventana mientras amanece puede ser la cosa más fascinante del mundo, pero el asunto no pasa por inundar el texto de adjetivos (a cada cual más rebuscado) que tratan de recrear los recurrentes gorjeos de los pájaros más madrugadores. Al llegar al final del poema (lo que parecía un sprint se ha convertido en una maratón), uno, además de sentirse agotado, no puede dejar de preguntarse por el sentido de aquello. ¿Qué nos quiso decir el poeta? Se podría interpretar que trataba de no decir nada de manera hermosa o supuestamente hermosa, como si los lectores fuésemos estúpidos o tuviéramos tiempo que perder. Efectivamente, al agotamiento y la sensación de tiempo perdido se une el sentimiento de estafa. Y cuando un lector se siente estafado es capaz de escribir un artículo como éste. Sólo espero que no lo acabe leyendo. De todos modos, si lo hace, nada cambiará. Ni en él ni, por supuesto, en mí.

Javier Cánaves
Publicado en Agitadoras revista cultural 52

EL NOTARIO


Salta los charcos
bajo la lluvia de febrero
Lleva la historia de su vida
bajo el brazo izquierdo.
Febril manuscrito
de noches sin sueño
Hojas numeradas,
cientos de papeles
Pesados testigos
de una inexistente vida exterior

No sabe porqué
la lluvia no lo moja,
ni humedece su doloroso tesoro
Pasa entre las gotas
sin involucrarse con ellas
Como su corazón
que de tanto equivocarse
despertó una mañana
en otro pecho.

De su libro "Ceremonias"de Francisco A. Chiroleu -Argentina-
Publicado en el blog elescribidor

SENSIBILIDAD


Encendido reflejo del Edén que se acerca
a mis cauces sensibles, hasta hoy adormecidos,
tiendo manteles blancos y acicalo mi cerca
para el magno momento de  recordar olvidos.

Refulge en la penumbra el rincón de lo ido,
allí, donde percibo  otro giro de tuerca
del mundo, de la  vida, del canto renacido
en el lago brumoso de la memoria terca.

Va mi alma libre y sola por raras geografías,
caminando al acaso, recortando vivencias
teñidas por el tiempo y mis melancolías.

Retornan, por un rato, la fuente de Juvencia,
los seres tan amados... ¡Y las alegorías
del tiempo que se escurre, de nuestra decadencia

Irene Mercedes Aguirre -Argentina-
Publicado en Estrellas poéticas 59