miércoles, 18 de enero de 2017

EL ACCIDENTE


Iba mal de tiempo. No llegaría a la hora fijada. Apretó el acelerador. El coche superó los 150 kilómetros por horas. De pronto algo se cruzó. Intentó evitarlo. Perdió el control. Los frenos no respondieron. Chocó contra el quitamiedo. Rebotó y chocó contra un coche. El impacto fue tremendo. Los dos coches destrozados ocuparon el centro de la carretera. Esparcido por el asfalto diminutos trozos de cristal. Quince minutos después los tres ocupantes de los vehículos eran trasladados a un hospital cercano.
Pedro no acudió aquella tarde a su cita poética. Tal vez nunca acudiría a otras citas literarias. Múltiples huesos rotos, una profunda herida en el costado derecho y otra en la cabeza.
Fue operado cuatro veces. Los médicos dudaban de que sus piernas recuperaran su movilidad normal. Quedaría cojo con toda probabilidad en el mejor de los casos.
Pasó en el hospital tres largos meses. Recibió muchas visitas y muchas llamadas interesándose por su estado.
De momento andaría apoyado en unas muletas. No podría conducir ni hacer largos viajes al menos en unos meses.
Ahora pasaría mucho tiempo en casa. Tendría horas y horas para leer y escribir. Sería la oportunidad para ordenar sus escritos y publicarlos. Buscaría varias editoriales. Alguna, tal vez, aceptaría su obra. Tenía mucho material.
Empezó a seleccionar por temas. Al final formó tres libros muy interesantes que seguro gustarían a las editoriales: un poemario erótico, unos relatos de ciencia ficción y una novela negra. Tres temas muy demandados por los lectores.
Dos meses después recibió tres cartas. Solo una aceptaba sus relatos de ciencia ficción. Le mandaba un contrato con las condiciones para la publicación. Recibiría un 20 por ciento de las ventas. Era un buen contrato. Lo firmaría. Esperaba que con una buena promoción el libro se vendería bien.
Esta buena noticia se vio empañada por el empeoramiento de su cojera. Los huesos nos soldaban bien. Necesitaría una nueva operación. Esto retrasaría su recuperación. Tendría difícil participar en la promoción de su libro de relatos. Al menos esperaba estar en la primera presentación.
Pero Pedro no vio publicado su libro. Un fallo cardiaco le impidió superar la operación.

JOSÉ LUIS RUBIO

SUBLIME SILUETA


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ESTRELLA Y YO


Guardaba bajo mi almohada
Un ramo de flores marchitadas
De un amor de verano
Que la conocí en Lugano
Una provincia Toscana
Donde conocí a una italiana.

De mirada hechizante
Vibraba cada instante
Hacía contigo lo que quería
Siempre en buena compañía.

Se llama Estrella
Una dama muy bella
Viste un vestido rojo sugerente
Para ser observada por la gente
Con un broche dorado
Junto al corazón ubicado
Y no me siento celoso
Sino muy orgulloso
Ser el marido de esta gran mujer
Que a otros la cabeza hace perder.

Nos conjuramos para la noche
Y pasarla con buenos amigos
Le abrí la puerta del coche
Recogiendo los abrigos.

Jaume Alegre Lasterra -Barcelona-

DESEO


Deseo a imaginación de alma
soñando desnuda noche,
en renglones acariciando boca
de madrugada perdido de quien provoca.

En la nada perfecta fiel sonrisa
libre, viva belleza hermosa
pureza fundiendo mirada
obra eterna despertando conciencia.

Deseo eterno ser al vivir
aliento en luna sol consentir,
radiante cielo sueño seguir...
día brillante febrilmente compartir.

Llamarada ardor de pasión
caricia humilde emoción...
destino y eterna elección
deseo esencia a limite de ocasión.

José Nieto -México-

TRINOS Y GRAZNIDOS


Alguien me preguntó en alguna ocasión,
de dónde salen los poemas que siempre escribo
y
sin pensarlo le contesté:
lo que sucede mi amigo,
es que pienso como adulto,
pero tengo sentimientos de niño;
además,
nací siendo humano manantial
y
floreciente ejido;
en donde anidan los pájaros canoros
y
yo convierto en versos...
cada uno de sus trinos;
para alegrar a las personas de corazón compungido,
porque con mis lectores tengo un noble
y
grato compromiso,
de ayudarlos a volar...
aunque vivan en el piso
y
de vez en cuando me transformo en un grajo,
cambiando el acariciante trino,
por un ensordecedor graznido,
para despertar al pueblo
por si acaso se encuentra dormido
y
reclame los derechos a tener una vida digna,
con educación,
salud
y
trabajo.

Gerardo Carrascal Santiago -Colombia-

EL MUCHACHO


"A sus pies me rindo" dijo el muchacho
mi bella señora le doy mi amor
véame soy un hombre con un mostacho
yo puedo aparentar que soy mayor

¡Señora en mis brazos yo la apapacho
por favor acepte no tenga temor!
¡bella no me diga que estoy borracho.
estoy sobrio y lo digo con valor!

A usted yo le entrego mi juventud
seré capaz de amarla mi señora
tendrá de mi corazón plenitud.

Déjeme darle toda mi ternura
sé que su cuerpo calidez añora
convertiría en gozo su amargura.

Linda Patricia Candanoza -COLOMBIA-

¡VEN PASTORCILLO!


(Haiku)

Ven pastorcillo . . .
al son dulce del flautín
te oye la oveja.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-