sábado, 16 de diciembre de 2017

TE VI CON OJOS DE BRUMA


Te vi con ojos de bruma
rodando por el abismo,
testigo fuera la espuma
del mar de tu cataclismo.

Y me acurruqué en la esquina
que tapa toda ambición.
No quise ver esa inquina
que te quita inspiración.

Azul mi verso volaba
anonadado de viento.
Sin voz, en tu voz ansiaba
la dulzura de otro aliento.

Dice la tarde candela,
murmura la noche amor.
Por el día es duermevela
la puerta que abre el clamor.

Carmen Azparren Caballero

A ESE GALLO UN DÍA LE RETUERZO EL CUELLO


Silencio, silencio en la madrugada mientras
se remueven las alondras y mis manos trabajan;
el silencio tiene un espacio oculto en nuestra lengua,
deja que mientras llega la aurora con su bata blanca,
permanezca con mis labios húmedos buscando
el oasis que se repliega entre el óvulo
de tu oreja y el zafiro de tu cuello.
Mientras mis dedos, jamás satisfechos
se alargan al rozar tus humedales
donde anida la poyuela o la garza.
Buscan tus huecos más recónditos,
se deslizan por tus grietas disimuladas,
casi nunca llegan a tocar fondo.
Tomo impulso para hablarte, humedezco mis labios
y retrocedo, pues aunque simulas muy bien
que estás dormida... pero no lo creo...
Tu piel escucha y reacciona al lenguaje
cifrado de mis expertos dedos...
Es tan largo este mutuo deseo nuestro...
Estos cuerpos humedecidos por el deseo contenido.
-No paran en su loco intento-
hasta ver satisfecho la pasión del alma y el cuerpo.
Mientras el gallo se despereza y con su graznido
nos espanta y nos pone en la encrucijada...

RAFAEL CHACÓN MARTEL    

SI ACASO SOÑARE EN TUS LABIOS O EN TU RISA


Desmoronarte doloroso somnífero, acomodarme bajo tu almohada y escucharte girar
Memorizar tu habitación.
He de rozar con violencia el borde de tus manos quietas
Rasguñando rayitas subliminales de sueños subliminales, escurriendo en las ventanas y en tu madrugada
Disparando morteros fugaces, copos de polvo y distancia.
Lloverte y si fuere fantasmas atravesarte, atravesar el piso, atravesar las paredes
Tocar la superficie del exterior hundido, el corazón de una flor en ti
Susurrarle a tu suéter
Conectarme a un rincón... escucharte palpitar.

REVOL DIDIER

CUARENTA MONEDAS Y UNA PARTIDA


Nudo ciego apretando la garganta,
silencioso grito enlazando los rechazos,
inundados ojos, cristales negros de salinas,
en grilletes de mazmorras, el impulso del deseo.

Su desnuda espalda… oscuros presagios,
postiza sonrisa, escondiendo la traición.
Inmoladas miradas, manos. ¡cruel indiferencia!
dolor de amor,… asesinando mi alma.

Intolerante fobia a la voz de los saludos,
rayo de sarcasmo su mirada, el cielo sin piedad,
suplicio eterno, las noches frías, ladran los perros.
Sedas, oropeles, cuarenta monedas, compraron su partida.
¡muriendo estoy… entregué todo mi amor y vida!

Álvaro Álvarez Rojas (aprendiz de poeta) 

NI SIQUIERA LO PIENSO


Nunca he pensado si aún te quiero;
no ha pasado por mi mente
el ¿por qué a tu lado estoy?
Sé, que eres el ángel...
que le hacía falta a mi insomnio;
la emoción que revivió mi sonrisa,
el arco-iris en mis días de llovizna.
No me cuestiono
¿Hasta cuando te querré?
No me atormento pensando...
¡Hasta cuándo el destino ,
nos permitirá juntos estar!
Solo vivo... con el mejor motivo
que toco mi corazón...
Solo vivo... pensando en ti... hoy.

Ana Laura -México-

INSOMNE


Ando perdido entre remolinos de tormentas,
todo lo que se va, perdura en el recuerdo,
angustiando los caminos y las revueltas
que la senda de la vida nos ha preparado,

y esos recuerdos perennes en las noches,
noches de insomne pesadilla a la luna,
donde los duendes afilan las hachas
y el sudor produce escarcha bajo la sábana,

muero cada noche recordando el dolor,
muero en cada una de las lágrimas
que en silencio recorren mi piel con helor
dejando surcos de hielo seco sin rimas,

me convierto en asesino dentro de los sueños,
asesino de una ilusión que mata el insomnio,
mientras mastico el denso aire y diseño
mil maneras de acabar este vil dominio,

ando perdido, si, perdido entre recuerdos,
y acuerdos de una realidad presa e insomne,
contemplado estrellas de brillos apagados,
y alguna luna roja por la sangre que aparece,

muero entre las tinieblas del recuerdo ausente,
deseando que la muerte viva en el amanecer,
que no se vaya, para volver a estar presente
en un ocaso en el fuego del infierno y arder,

arder, de nuevo arder, como cada noche insomne
pereciendo otra vez sin hallar algún consuelo
en la complacencia de dar muerte solemne
en esa pesadilla eterna de lunas sin duelo,

y matando la muerte con lanzas de fuego,
en la que ira y el dolor derraman lágrimas rojas,
en una lucha fútil en la que ni esperanza tengo,
mi piel se estremece encarcelada entre rejas,

algún día, alguna noche, acabará todo,
amanecerá sin mis lágrimas, y sin dolor
quedaré por siempre en un eterno recodo,
en el que luchar no es opción, sino hedor.

Insomne, morirá el poeta, bajo la luna roja.

ÁNGEL L. ALONSO

viernes, 15 de diciembre de 2017

EL AMOR A LOS PADRES


El amor a los padres es algo sagrado... el amor en familia
es algo bendito... el amor entre amigos es corazón y el
amor de pareja es una canción... ése es y será un punto de vista para dar entender que nosotros los humanos debemos amarnos mas no matarnos que haya paz por todo el mundo
entero y las bendiciones alcancen a todo aquel que la pida...

Leon Contreras -Colombia-