viernes, 26 de mayo de 2017

SOMETIMIENTO


Castigo agónico de una sociedad perdida
oscuridad adormecida en el desaliento
el intelecto aún no germina
encontrándose atrapado en vanidades
entre lecciones mal paridas
espejismo creado para mantener el dominio
normas del látigo adormecedor
aprendizaje de acatar sin respingo
al instante salte la docilidad.

Padres caminando en la ceguera
al horizonte de una enseñanza inexistente
creencias absurdas del sometimiento
los consejos pernoctan en las páginas de la sabiduría
es más fácil transitar en la barbarie.

El plumaje de las crías se opaca en el revoloteo
ante gritos de ofensas
en el castigo de los cuerpos en llanto
bromas macabras bañadas de maldad
extracción sanguínea de amargura
todo queda aprisionado entre paredes…

Corazón en resistencia fulgura esperanza
en el latido de un mañana diferente.

El péndulo de enseñanzas no encuentra equilibrio
entre la sobreprotección y negligencia en pavoneo
van encadenando las almas en el gris del miedo.

Mordaza que evita el vuelo
barrizal en que quedan varado los que alardean de luz
escondiéndose en el golpe de la perfección.

Al final somos creadores de entes presumidos en poderío
creadores del infortunio
jugando a ser dioses en guerras
dejan a su paso senda de cadáveres.

Los libros agonizan en el polvo del olvido
pero existen locos que rompen las reglas implantadas
y escriben su demencia entre versos
liberándose cada una de las fantasías
aunque los incapacitados emocionales intente someterles.

Sandra Méndez -Guatemala-

LOS NOMBRES DE LA LUNA


Cuando la luna viene herida
volando con una ala.
Mi corazón hace nido
en la rama de una mirada
doblada por la nostalgia.
La lluvia se recarga triste
en el cristal de la ventana
como una muchacha extranjera
que recuerda a su familia.
Tú, alguna vez como la luz
¿Has pisado las apariencias,
para sentarte en el silencio
a pensar en alguien a gritos?
¿Has pensado que la esperanza,
es como un té sin azúcar?
cobijado con ternura
entre las manos
que no tibian ni los huesos.
Todo ello te lo digo
porque en algo somos
parecidos a la luna.
Tenemos un lado vistoso,
pero también
otro lado oculto
oscuro, secreto,
nostálgico
distraído,
enfermo.
La luna debiera tener dos nombres:
uno para los sanos
y otro para los enfermos del corazón.

Isidoro Duncan -México-

CARNE MUERTA


He descuidado las promesas de mayo,
quiero partir, olvidar el pasado
y morir sin haber vivido...
por ti, he aceptado el martirio,
soy lo que soy y no me has perdonado
por este sentimiento de aspecto impreciso.

Creo que me estoy perdiendo algo
si camino detrás de mis propios pasos,
acumulo lágrimas adversas
en tu indiferencia serena
por un amor que pasó de largo
y aun así... se que no te afecta.

El reloj me sigue insultando...
acelera el temblor de mis manos
y me ahoga en el vapor del olvido,
¡oh Dios!... ¡que injusto castigo!
aunque fuera tan grande el pecado
y aún... no me haya arrepentido.

Dame la calma en la tierra
para poder sepultarme en mi condena...
dame paz... o dame guerra
pero no me abandones aquí solitario
entre los barnices de tu retablo
para ver la luz tras las rejas
sin las sombras de tu silueta...
dame la tranquilidad con tu mano
y olvida esta carne muerta.

‎Luis Maria Saiz Laso‎ 

CHEAP THRILLS


ENTONCES MIS OJOS TE MIRARON


Dicen que las miradas hablan...
Pues miras los míos que ves...
Pues yo te digo cuando beso tu
boca que no sabe mentir y tu mirada
que me hace sentir, como si fuese
una niña... entonces te quiero como eres,... con esa mirada buena, con esa
sonrisa que llena mi sentir...
¡Entonces te quiero como eres!
miro tus ojos lleno de belleza... llenos
de amor, llenos de pureza.
Entonces me declaro culpable, de
ver en tus ojos... lo que mis ojos ven
en los tuyos, perdiéndome en el
laberinto de tu mirada, donde moran
los dioses...
Ahora sabes lo que miran mis ojos...
Pues la belleza que hay en los tuyos...

Olga Lucero Perez Morales -Colombia-

SI ÉL SUPIERA


Si él supiera, que tan solo con
escuchar su voz, me alegra el día.
Si él supiera, que es el dueño de
mis pensamientos.
Si él supiera, que su risa provoca
en mí cascadas de emociones.
Si él supiera que cuando me mira,
me siento en las nubes, mi Corazón
palpita acelerado, como una paloma
en pleno vuelo.
Si él supiera cuánto lo deseo.
Cuánto deseo que me estreche
en sus brazos y funda mi cuerpo
Con el suyo
Tan sólo si él supiera todo lo que
despierta en mí, sé que lo tendría
para mí, y lo amaría como un
sediento ama una gota de agua
que calmaría su sed
Lo amaría, como la arena espera
Desesperada las olas del mar que
besan sus orillas
Lo amaría como las plantas aman
los rayos del sol para reverdecer
Así yo, lo amaría

LUISA SALINAS -Nicaragua-

NOBLE DOLOR


Noble ha de ser este amor
para sentir lo que siento,
sentirte cual alimento
y extrañarte con dolor.

Tu ausencia causa quemor
en mi cuerpo y el alma.

Mi alma no tiene calma
mi cuerpo llama a tu piel,
sintiendo el sabor a hiel
que con el dolor se empalma.

José Jiménez 

SUEÑOS DE OTOÑO


Hace ya muchísimos años atrás
en esas épocas maravillosas de
mi juvenil existencia ya pasada
en donde miles de hermosos he
inolvidables momentos vividos
junto a ese primer y dulce amor
que marcó todo mi existir actual.

Recuerdos imborrables cuando
a la luz de la tenue luna otoñal
nos juramos amor eterno junto
a nuestro árbol de testigo fiel
cuando nos fundimos en un solo ser
entregando nuestras mentes
tan solo a soñar un futuro ideal .

Que tiempos más hermosos que
a mi edad ya tan adulta llegan
como aguas que hieren
mi mente llena de pensar
en mi actual vida solitaria sin ti
desde que nuestros destinos
ya marcados nos han separado
al grado de ni recordar cuánto
ya ha pasado de nuestra dulce unión .

Hoy retorné junto a nuestro fiel
árbol y con alegría leí en él
nuestros nombres grabados en
su envejecido tronco junto a un
corazón que protegía tu nombre
atravesado por la flecha de cupido
cruzando sobre el mío unido
junto a ti hasta la eternidad .

Ya nuestro árbol junto a mí
hemos envejecido con dolor
de unos tristes recuerdos sublimes
por tu amor olvidado después de
haber jurado tu amor eterno ya
sellado con fuego y sangre de los
dos en ese corazón aún grabado
hasta la muerte o la eternidad .

Claudio Kruger Ahues -CHILE-

SENTIDO COMÚN


Porque otros hablaron,
no he de callar.
Porque otros lucharon,
no he de abandonar.

La rueda gira,
tensa cadenas,
gime el eslabón (bis)

Porque otros mintieron,
no he de faltar.
Porque otros se vendieron,
no seré venal.

La rueda gira,
oprime gargantas
el sentido común. (bis)

Todo por desplomarse,
o por conquistar.
Todos por momificarnos
o por explotar.

¿A quien le importa,
rotas las riendas,
el sentido común?(bis)

Raúl Sánchez Alegría

LA PIEL DEL DESEO, DULCE ATRACCIÓN QUE CAUTIVA CON TÓRRIDOS DESTELLOS.


L a piel del deseo con exuberancia atracción,
A lucinante con ganas- atrevidas de palparla.

P refiero iniciar con la suavidad de tus besos,
I ntentando en cada hoyito, más aceleración,
E mbriagarme de tus suspiros- apasionantes.
L legando a humedecer tu piel- ferventísima.

D e tu cuerpo rociado de aromas atrayentes,
E riza el placer maravilloso, lleno de firmeza,
L a ternura fluye en su esplendor fascinante.

D esde tus cabellos y los pies- son dulzuras,
E s descarga efusiva con gozo magnificente,
S usurrándote tiernamente: eres guapísima,
E n tus vibrantes espasmos, expresas gozo,
O h,¡diosa efusiva!,llegaste al cielo pasional.

D ormido en tu pecho,¡florece el amanecer!,
U na noche tan romántica, ¡lo pasé contigo!,
L ocuras de amor- preponderó con frenesí,
C ada segundo elevaste mi alma al encanto,
E n cada rincón, nos entregamos- sin mitos.

A traído por tu sensualidad- erguí mi afecto,
T entación hermosa de alegría y copulación,
R enació en mi corazón, el cariño más lindo,
A tu lado - la noche se bautizó de embeleso,
C onquisté tu alma inspirada- llena de gozo,
C onvertí mi pasión en dicha-entusiasmada,
I ngresaste a mi corazón-fogoso de ternura,
O í tus suspiros- como cánticos melodiosos,
N ada más bonito, que tu cuerpo suspirante.

Q ue luminosa noche, llena de júbilo- pasión,
U n dulce amanecer con la mujer más linda,
E mbriagante e inquietante,¡aleluya, aleluya!

C ada segundo pasional era sublime deleite,
A prisionado en tus brazos, sentí el paraíso,
U n enjambre de besos-caricias refulgentes,
T e amo princesa, jamás dejaría de quererte,
I ncesante admiración respeto, siento por ti,
V erteré rocíos - efusivos y ternura explícita,
A l altar de Dios,¡nos uniremos por siempre!

C on destellos de tus besos, ¡me iluminaré!,
O ptimista y de buen humor-me has atraído,
N ardos enaltecedores para alegrar tu alma.

T ú floreces en mi ser-atiborrado de aromas,
O h, vibrante princesa- te necesito definitivo,
R osácea tu piel, me emociona en demasía,
R iquísimos besos tan tórridos-como versos,
I ncansable- atractiva, te observo pensativo,
D onde estás tú, allí está mi corazón ameno,
O casión para decirte que,¡tú eres mi reina!,
S oy tu inspirador y plasmaré bellos versos.

D ía a día enriqueces mi alma de embeleso,
E xplosión siente mi alma,- ¡si te perturbas!,
S olo sé, mi cariño es hasta mi último hálito,
T e amo - ¡mi corazón está despierto por ti!,
E n tu esencia está mi nombre como cantor,
L a belleza- que vislumbro es la de tu alma,
L loverán rocíos de flores en nuestro hogar,
O primiré el botón de la felicidad y regodeo,
S eré el orgulloso poeta, ¡serás mi esposa!

Julio César Portella Medina -Perú-

LIBRE POR FIN


Como el ave volando alto
Mirando las fantasías
Desde muchos metros arriba
Trinando la canción de la paz.
Como el gallito cantarín
De mi patio con olor a humo
Mientras mi hermano raja
Bastante leña para el invierno.
Como el cóndor que se pierde
Entre los picachos andinos
Buscando otra parejita
Pues antes era prisionero.
Como el cantante solista
Que dejó que le sigan estafando
Hoy gana más dinero que nunca
Está sonriente, dichoso.
Libre como el prisionero que
Rompió los barrotes fríos
De la celda después de años
Ahora es libre como el viento.
Libre como la alegría de un niño
Como el consuelo de la abuela
Como la llama en los Andes
Como mi grato corazón en quietud.
Libre de tus puñaladas fieras
De tus insultos color rojo
De tus miradas despreciativas
Libre de todo, de todos, ¡qué bello!

Elias Franklin Leiva -Perú-

ROMANCERO PARAJE


En el silencio nocturno
surgen beldades lunáticas,
es ambiente taciturno
con acepciones semánticas.

De iluminadas estrellas
don universal recibo,
por doquier se ven doncellas
vibras positivas percibo.

Entre las hierbas fecundas
salen las aves volando,
con sus pericias profundas
el tiempo va caminando.

Brotan flores coloridas,
las azucenas vistosas
de pétalos son vestidas
con fragancias amistosas.

La llama viene de lejos
por antorchas caminantes,
innovadores espejos
donde se miran cantantes.

Mañanas azul celestes
con rayos de sol dorado,
hospitalidad en las huestes
donde hay corazón amado.

Apertura de romántica tarde
entre corazones vivientes,
de este sensor se hace alarde
mas vocablos edificantes.

La voz irrumpe el silencio
provista de noble mensaje,
la percepción evidencio
dado romancero paraje.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

BUENAS NOCHES AMOR MÍO...


Buenas noches a ti, que aunque no sé quien eres, ni de que lado de la cama duermes, se que cobijas el mismo sueño que yo.
Buenas noches a ti, dulce esperanza, que vives oculta y en silencio, pero que palpitas mientras la luna irradia su luz en tu ventana.
Buenas noches mientras tus brazos aun desiertos reconocen solo la almohada, mientras la madrugada te conforta sin nadie que te observe.
Buenas noches a cada minuto de tu descanso, que aun inexistente en mis planes, algún día culminará con la sonrisa de tenerte.
Es tan dulce esta visión de darte las buenas noches, que lo extiendo al universo, con la única finalidad de que algún día te encuentre, y finalmente pueda decirte:
¡Buenas noches amor mio!

Maleny Kizz D Love 

LA CIMA DE LOS DESEOS


Soy un hombre muy honrado y me desagrada mucho
que me atribuyan intenciones deshonestas
pero a las mujeres que encontré en la vida
parecía ocurrirles igual porque dejaban entrever
la hostilidad con que se defendían
contra la más infundada sospecha de acoso,
aquellas cimas del coraje femenil,
que humillaban a un hombre sin contemplaciones
solo para hacerle ver lo que valían
no parecían predispuestas a escuchar
confesiones de amor de un alma tan agobiada
por la soledad como la mía,
para ellas, un varón solo podría quererlas
por un interés obvia y eminentemente egoísta,
jamás te hablaría de amor
si me confesaras que no lo querías,
me odiaría a mí mismo si para saciar mi corazón
incurriera en esa sucia y dolorosa humillación
del que finge querer forzando al otro,
todo el afecto que te doy, todas las palabras que te digo
las siente mi corazón, no son una burla, un juego cruel,
una farsa para degradarte, respeto tu pureza
como si fueras una niña,
no quiero que en tu sentimiento asome jamás
el más ligero temor
de que finjo para herirte.

LUIS RAFAEL GARCÍA LORENTE -Orihuela-

CADA PUERTA DE LA NUEVA JERUSALÉN


... Cada Puerta De La Nueva Jerusalén
Es Una Perla.
Una Perla Es Una Piedra Preciosa.
Averigua O Recuerda
Como DIOS Crea Una Perla.
¡Acuérdate!
De Donde Se Saca La Perla.

LA TORÁ = A LAS INSTRUCCIONES.
TORALES = A INSTRUCTORES.
LA TORÁ SON LOS PRIMEROS 5 LIBROS
DE LA PALABRA DE DIOS.

Perla Torales
Mujer E Hija De DIOS,
Pastora Y Profeta De DIOS.

Perla Torales
Amada De DIOS.
Perla Torales
DIOS Te Hizo Para Amarte.

Verónica Luz Del Valle

NOTAS DE VIAJE


 A Fredo Arias de la Canal

Hoy vibra el viejo bronce, campanadas
en un cántico azul de golondrinas,
el Febo dorador de las colinas
descubre en los pastores sus baladas.
La esencia del otoño en sus vaharadas
asume al caminante y repentinas
como gotas de luz en serpentinas
el tiempo las desnuda en sus espadas.
Otra puesta de sol le sale a flote,
nuevos sueños deparan al Quijote
que jamás se detiene si es más alta
cada torre que aguarda su quimera
y a desdén del percance o de la espera
se empeña en desoír cuánto le falta.

Lorenzo Suárez Crespo -Cuba-
Publicado en la revista Oriflama 30

TEORÍA SOBRE LOS ESPEJOS


Los espejos están llenos de gente.
Los invisibles nos ven.
Los olvidados nos recuerdan.
Cuando nos vemos, los vemos.
Cuando nos vamos, ¿se van?
Eduardo Galeano

Cuando te hablo de los espejos, no creas que son los vidrios que adornan el rincón preferido de tu
hogar. No.
Cuando los menciono, te cuento sobre los que viven en ellos y miran a su través. Seres que los
habitan y nos inquieren a diario. No son tus ojos los que te miran, ni tus gestos los reflejados.
Por su voluntad, movés tus brazos, tocás tu cabello; mas no son ni tus brazos ni tu cabello. Sino el
de ellos, que no pueden tocarse. Que, conscientes de su incorporeidad, se miden desde vos.
¿Hoy te miraste y te dijiste buenos días? Ellos te saludaron, ellos te miraron. Cada día te invaden
un poco más; hasta que llegue el momento en el cual vos mires desde el otro lado del vidrio que no
adorna el rincón preferido del hogar de otro.

Viviana Álvarez
Publicado en la revista Añil 142

TRILOGÍA DE LA CIUDAD QUE AÚLLA


CIUDAD AULLIDO

La ciudad aulló perro a perro cuando él la golpeó.

CIUDAD NUBE

La ciudad para ser nube intoxicó su aire.

CIUDAD DESTINO

La ciudad cortó sus árboles persiguiendo su destino de desierto.

Del libro HIPERMICROTEXTURAS de FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES

IV


Nuestras edades siempre despiertan festivas.
Cansadas pero festivas, como si coronadas de lirios
y fuimos y hubiéramos sido bebés, niños, adolescentes,
semi-adultos graves muy seguros del mundo
pero siempre festivos, que esperaban a los amores y los futuros y las ciudades
que centelleasen de una margen a otra margen
e íbamos poniendo en la cuerda de nuestros balcones las edades que pasaron
y el sol pegando
así tan como un amigo que vino desde lejos
–y recuerdas los gritos de los soldados
muertos en guerras? —
y hemos pasado, hemos pasado a la velocidad de los sueños,
con futuros que varias veces llegaran
e ilusiones perdidas y fantasías postergadas
y cursos de agua intransitables
y rudos sentimientos en el cenit de todas las cosas.
Todo como una nave que bogase en un inexistente horizonte
y sin embargo fuese el único punto que atrajo nuestros ojos.
Cada nuestra edad como la agotada terminal de Greyhound
donde tu criatura perezosa llegó en el tren de Santa Fe.
Y siempre ha sido eso un secreto de épocas que nunca entendería.
Y siempre ha sido eso una magia que me interesa jamás descifrar.

FERNANDO CABRITA -Portugal-
Publicado en Luz Cultural

ODIO A LOS CIENTÍFICOS LOCOS


Hace años que trabajo en este proyecto. Y nada ni nadie podrá detenerme. El mundo está lleno de
odio, y todo es culpa de los malditos científicos locos. Tengo todo preparado. El mundo será un gran
lugar sin esos dementes.
Lo primero es reunirlos. Y el gran congreso es la mejor manera. No soportarán la tentación de aparecer, pavonearse, y mostrar al resto cuán trastornados están.
Una vez que los tenga a todos juntos, bloquearé las salidas y nadie podrá escapar. ¡Ja ja ja! Ninguno de esos locos podrá huir. ¡Je je!
Luego, el gas. Llenaré el salón con ese gas que he inventado. ¡Todos caerán! ¡Todos! ¡Ja ja!
Me tomaré mi tiempo para inyectar, en cada uno de esos cuerpos, mis nanobots para que boqueen la
actividad sináptica de esos cerebros enfermos. Nunca, nunca más harán inventos que perjudiquen a la
humanidad.
¿Quién golpea a mi puerta?
¡Hey! ¿Por qué me ponen esta ropa?
Las mangas me quedan largas. ¿Por qué las atan a mi espalda?
¡No! Tengo que salvar al mundo. Soy el elegido. Sin mí el mundo está perdido.
¡No me arrojen a esa habitación!
¡No me gustan las paredes acolchadas!
¿Qué me inyec…

Daniel Antokoletz (Argentina)
Publicado en la revista digital Minatura 155

LO OPUESTO


Desvaídos intentos de coherencia
impulsan sus pasos
por senderos nuevos.
Pero la aspereza del suelo
dificulta la travesía.
Busco otro camino,
y otro
distinto,
otro.
Es inútil,
mis pasos se hacen
cada vez más vacilantes.
Quizá sería mejor
volver al espacio
de la incoherencia.

Del libro Hallazgo tardío de SERGIO BARTÉ -Argentina-
Publicado en Editorial Alebrijes

SI SE HA HUNDIDO


si se ha hundido
es porque se ha hundido
y no hay nada que hacerle
por eso no tienes que estar aquí
porque aquí
inundado está
y cuando se inunda
hay cosas que se salen de curso
el lodo aparece y entonces quizás después
no pueda nombrarme no pueda
nombrarte el nombre
no haya

por eso si te apuras
reconstruiremos la ciudad
la ciudad con ladrillos de este barro
y los buenos usos del fósforo la ciudad habrá
por eso aunque te apures
la ciudad no se reconstruye
la cosa está en asumir el cuerpo
o pensar que tu cuerpo es tu casa
o nunca
la casa,
nunca tu cuerpo será mi casa
porque todo
todo todo
se ha hundido en lo inundado
las paredes
las grietas de las paredes
las pretensiones de la suciedad
y ciertos animales que nunca quisimos ver
se han hecho visibles

me miran
te están mirando
me he quedado ciego
visiblemente ciego pero los animales allí de qué color
son sus ojos mis ojos han perdido nada
han demolido
algo que todavía no se ve porque ya nos estamos yendo
vamonós
inundado está aquí y allá
se ve un cuerpo que no es de muerto sino de vivo que es peor
peor y todavía más aquí y allá
algo como una sombra de abuelo
que si viene preguntará por qué se están yendo

vamonós
por eso yo no puedo irme
por eso me he quedado ciega y tengo que irme
completamente ciega entonces cómo no yo me voy
realmente me voy desde allá en la ciudad
la ciudad que es un desalojo que no logras entender
que nadie ha entendido que es un desalojo y que se ha inundado
precisamente cuando decíamos en aquellas noches que las aguas

PAMELA ROMANO ALIAGA -Bolivia-
Publicado en Gaceta Virtual 124

ACABA DE PASAR EL VERANO...


Todo lo toma, todo lo carga 
el lomo santo de la Tierra.
Gabriela Mistral

Acaba de pasar el verano más caluroso del mundo. En Australia, los arrecifes de coral de la Gran Barrera de Queensland han muerto y ahora son sólo una mezcla de grava y arena. Es El Niño –y la tala de los bosques– el responsable de esta mortandad, que afecta a las comunidades costeras desde América Central hasta China. Lo sabe Chai Erquan, agricultor y pastor de 65 años, que aún recuerda cómo llovía cuando él era un niño en su natal provincia de Ganzu. Hoy, las tormentas de arena por la desertificación apenas le dejan abrir los ojos al evocar con nostalgia el sabor cristalino del agua, las gotas precipitándose con fuerza sobre el riachuelo que corría junto a su casa.

También en Malí la sequía se expande por los suelos agrietados, y las cosechas de maíz se desploman como los animales en medio de esta emergencia global, llamada eufemísticamente "cambio climático". Dice el ganadero Goudo Mori, miembro de la minoría peu, que las barcas de los lagos están ancladas en seco. Acepta posar ante las cámaras junto a su hijo de seis años y los restos consumidos de una de sus vacas. Ella mira al lente con los ojos abiertos, como suelen morir los animales.

Irene Selser -Argentina-
Publicado en Periódico de poesía 97

ES AQUEL AMOR


Es aquel amor el más sentido
el que da calor al más helado,
un olor que rasga su vestido
roto de un pardillo enamorado,
mas no lloro por lo que he perdido
sino por lo que no he ganado,
una boca que deja un suspiro
y una voz que grita demasiado,
sufro por querer ser fugitivo
de una cárcel lejos de su mano,
lloro por sentir que estoy cautivo
en la soledad de un ermitaño,
dame de beber zumo de olvido
y así no recordar que soy humano,
que de tanto andar ya no hay camino
pues mi corazón ya late en vano,
dicen que fue culpa del destino
o que la razón se puso a un lado,
cuando un ángel dejó de ser divino
y que amar fue solo su pecado...

Del libro Mi pequeño gran amor de Juan García Sánchez
Publicado en Acantilados de papel

MUCHAS NOCHES


Muchas noches resisten sin una luna, sin
una estrella, así resistiremos nosotros cuando
uno de los dos estará camino a la lejanía.

Leonard Cohen 
Publicado en la revista Literarte 95

DEPOSITARIO


Depositario del don de la vida
solo le pido que respete la pasión
y que sobre los hombros del sueño
sepa derramar el olor
del millón de flores
que me recuerdan lo que eres.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

jueves, 25 de mayo de 2017

YA NO ME DUELE MÁS


Ya no me duele más el corazón,
ahora es de piedra gracias a ti.
Mi corazón ahora dejará de sufrir
ya no llorará más, ya nada lo hiere más.
Ya se acabaron las mentiras, los secretos,
que tanto lastimaron mi alma.
Ya no me duele más, porque ya todo,
ya se reveló todo, toda la verdad ya salió.
Ya no me duelen más tu falsa caricias.
Aquellas caricias que una vez me estremecieron,
que hicieron vibrar mi corazón,
que ahora ya no significan nada.
Fueron tus besos lo que penetraron en mí.
Fueron besos que me hechizaron,
que me sedujeron el alma y mi ser.
Pero ahora ya no, ahora ya no te besaré más.
Fue tu cuerpo mi pecado más mortal.
Tu cuerpo que deseé con pasión,
fue tu figura la que me sedujo,
tu piel desnuda que me hizo perder la razón.
Ya no me duele más, saber que no estarás.
Que ya no estarás en mis noches;
en todas las noches en que nos hicimos el amor.
Ahora son noche de soledad que mi cama ya olvidará.
Ya no me duele más tu presencia, tu cuerpo ya olvidé.
Tu ausencia cuando más te necesité, cuando un beso necesité de ti.
Tus besos y caricias ya he olvidado, ya no me queman más el corazón.
Porque ya hoy mi corazón y alma, encontrarán un nuevo Amor.

Edwin Ayala Sánchez

EL INVIERNO HA LLEGADO


El invierno ha llegado.
Los paraísos perdidos
se visten de gris plata.
Los almendros ya no son flor,
son hielo y tiniebla;
son sentimientos en las peñas;
son estuarios proclamados
por el infinito de un nunca más.
El invierno ha llegado.
de las rojas rosas
con donaire ha desgajado
los últimos recuerdos
del tierno verano.
Y de las alturas va
insensible desplomando
su vernácula furia soterrada.
El invierno ha llegado
y el verano contigo
por la llanura se ha alejado.

Enrique Osorio Beltrán -Colombia-

TU BOCA


Con el ritmo de tu boca
¡Desboca!
Mi alegría me desborda,
¡Provoca!
Y me llena de dulzor
¡Amor!
Me suaviza tu calor.
Si el corazón se equivoca
yo saltaré de oca en oca.
Desboca ¡Provoca amor!

JUANITO ÁLVAREZ

LAS RELIQUIAS DE ACINIPO...


Acinipo: ciudad romana en Ronda la "vieja"
heriazles, campos baldíos de soledad, mustios collados;
Que fueron en otros tiempos una próspera y culta ciudad...
de un famoso imperio romano.

Esto que era por aquellos tiempos despensa y granero de Roma...
Por aquí se pasearon orgullosas las tropas
de aquel famoso emperador llamado Trajano;
Con sus murallas orgullosamente invencibles.

Ahora sólo quedan restos destrozados;
Chapuceramente reformada... por otros tantos chapuceros
y politicastros corruptos que se quedaron con el dinero
que para estas reconstrucción le entregaron.

De su grandeza, de sus murallas, lastimosamente reliquias,
De sus aguerridos defensores...
Sólo queda una vaga memoria fúnebre;
Ahora ya sólo queda la sombra de un pasado glorioso...

¡Oh fábula del tiempo, que grande fuiste!
¡Pero que poco queda!
El anfiteatro donde tanta sangre derramaron...
Gladiadores, esclavos y cristianos.

Las fieras destrozando cuerpos humanos..
mientras en las gradas grandes bacanales,
de aquel bárbaro pueblo romano...
De estos tristes despojos ellos hacían un espectáculo.

De las mansiones de aquellos emperadores;
Sólo quedan escombros, zarzales y alguna higuera;
Y la guarida de lechuzas y algún que otro lagarto..
¡Ya se acabaron los imperios... Se acabaron los romanos...!

RAFAEL CHACÓN MARTEL

ARRABAL


{Poema dedicado a mi abuelo, José Azparren Usón, que me enseñó casi todo lo referente a este bendito arte que me domina. El arte poético}.

Arrabal...
Donde las musas nos velan.
Barrio noble en el que llegan
bailando al son de su viento...
Cercanía del Pilar,
donde la Madre contempla
la luz de la luz divina
impresa en todo rincón.

Arrabal...
Barrio de ronda, de poetas y bohemios.
Improvisa poesía,
donde el amor es eterno.
Callejas y puentes viejos
encima del noble río.
¿Y la iglesia de Altabas?
¿y el son inmisericorde
de las carracas de duelo
que en tu suelo arrancan llanto
cuando van en procesión?

¡Ay, es la calle Sobrarbe
donde a mí me secuestraron!
Amor eterno juraron
y eterno amor yo juré...
Desde entonces navegué
por tus calles soñadoras,
olor a leña quemada
de los pueblos cincelados
en piedra y roca perenne.

Testigo fue una jotica
que se canta por aquí
de que a la orilla del Ebro
se enamoraban los "maños"
y se iban a hacerlo firme
ante las gradas del templo.

¡Arrabal... barrio de luna temprana
y de luceros del alba!.
Poetas enamorados
de la vida y de la muerte;
horas sin tiempo bordadas
en tus soleadas calles,
noctámbulas escapadas
a la luz de tus faroles
hasta el puente, que de piedra,
tiene por nombre su influjo.

No nací en tu cabecera,
que me trajeron mis padres
en la calle San Vicente
que de Paúl aún se llama.
Abuelos y nobles tiempos
acogieron mi llegada
allá donde todo es nada
pero en fiesta permanente.
¡Ay mi calle soñadora!
Cuando bordeo tu orilla
una lágrima escondida
nace dentro de mi pecho.

Tiempos lejanos, presentes
en mi pluma de escritora...
Fuertes y férreas raíces
donde el amor solo impera.
Cascada de bendiciones,
lecciones de aprendizajes
donde mano a mano van
la senectud y la infancia
salmodiando su futuro
en lisonja y oración.

Carmen Azparren Caballero

VOCES DE RESISTENCIA


Quietud iluminada de la luna, otoños de sombras,
la claridad de las noches ungidas de tristezas.
Antiguos mantras callan a los truenos y vientos,
desafinadas músicas lastimeras, ecos de llantos…
de rodillas suplicó a los Dioses, cargar dolores de su hijo.
Obstinado en retazos de recuerdos, abandonado sin adiós,
abrazó a su pequeño crío, lo llenó de amor y lágrimas,
destemplanza de noche de paz, los luceros apagados,
¡todo lo dio… solo respiraba el vacío
Por la esperanza de vida… se resistió a caer en el abismo!

Álvaro Álvarez Rojas (aprendiz de poeta) -Colombia-

SONETO AL HIGO


Morados, verdes, opiáceos, topacios granadinos:
Higos consagrados en la cesta inexorable del tiempo.
Infrutescencia en almíbares aliñados para chuparse
los dedos con estas célebres higueras, muy antiguas

en todo el mundo; en Medio Oriente y el Mediterráneo
datan su sabrosura, única, textura terciopelo, gomosas
las blondas rosas con semillas crujientes y comestibles.

Dulces higos sobrevivientes al diluvio, bienvenidos:
en cada paladar tanta delicia y tanta sinergia, real.
Manjar de Isis Inmortal. Dame dices y te los entrego:

Tuyas son las risitas orbitacionales desde el calcañal
con un susurro de besos en la nuca para mi anhelo.
Farfullas lila nacarado, aroma que invade el huerto.

Fredy Valiente -Nicaragua-

CALOR


Calor de sol
sobre la cal
en el mes de mayo
Calor que abraza
y huele a fuego
de plantas agostadas
de viento sosegado.
Casi inexistente
en ciertos momentos.
Ahora nada se mueve,
tan solo el sol
dibuja en negativo
los barrotes del balcón
sobre un suelo de losetas.
Por donde unas flores
de bungavilia...
tenues y frágiles
como gotas de sangre
se deslizan,se desplazan
con un viento suave,
calmado, reposado.
Y a veces caen,
como cae el sol
sobre este día
del mes de mayo
que parece agosto.
Flores,viento,
sol y cal...
Las flores vuelan
más allá del balcón,
planean se arremolinan.
Se detienen todas juntas.
Y allí se quedan...
bajo el calor del sol.

MARÍA LUIS HERAS VAZQUEZ -Barcelona-

ARTEMIA


Es una mujer que vale el penar.
Es de las que uno no despeina
fácilmente.

Ha vivido tanto.

En el parque las risas.
En el circo los payasos.

En la casa Artemia.

Ella es briosa, de ancas anchas,
tiene un trote alegre y es de fino andar.

Ella es una buena mujer.

Lo digo sin desdén hacia las malas,
que no por malas dejan de saber a mujer.

Retomo a Artemia como buena,
por su maravillosa forma de querer.

Y como les decía, que en la casa Artemia,
sola, porque decidió que es la mejor forma de estar,
y por supuesto la mejor manera de ser.

Pues aunque ella tenga por ahí
algún querer, en reciente fecha ella descubrió,
que después de un hombre en casa,
de hijas con marido y de nietas con juguetes;
ella nada más se tiene así misma.

Ella es briosa, de ancas anchas,
tiene un trote alegre y es de fino andar.

Ella es una valiente mujer.

GILDARDO CARRIÓN

LA CIMA DE LOS DESEOS


La gloria de tu presencia
llenaría de ilusión cada rincón de mi casa,
cada camino de mi mundo,
cada instante de mi vida,
hasta el lugar más sombrío de mi espíritu
sucumbiría a la alegría.

LUIS RAFAEL GARCÍA LORENTE -Orihuela-

LUNA VERBENERA

                           
Pienso en mis blancas noches jugando
entre deleites de pura verbena;
…de dicha buena que vale la pena
vivir y gozar y aún seguir amando.

Amor, con el que sigo recordando
la blanca noche de caricias llena.
Noche de luna y estrellas serena;
de jadeos y suspiros volando:

Quiero tus noches tibias y desnudas;
…caricias quiero que a ti te diera
en mil silencios de presencias mudas.

¡Quiero tus sueños, luna verbenera!;
la sonrisa blanca con que me saludas;
…tus hogueras de pasión verdadera.

Paco Aguilar i Espada

LEGADO DE UN LOBO...


¿Qué te puedo dedicar... mujer de mis sueños?
Mis noches ausentes, mis partidas... y mis eternos regresos...
para volver... una y otra vez a tus recuerdos... y con ellos revivir...
Como la magia de poseerte en cada noche... sin tenerte... en piel o carne... pero sí en sueño...
Te ofrezco la sed y el hambre de amor que me arrastra en la soledad de mi estepa... hasta tu fuente...
para beberte en cada átomo de tu ser... en un ritual que me devuelva el sentido de la vida...
Ofrendo mi libertad indómita... mi fe, mi conciencia, lo que soy, lo que fui... lo que no soy... y lo que no volveré a ser...
Mi búsqueda de ti tendrá luces y sombras... ausencias y encuentros de todos los colores: la blanca ilusión, la roja pasión, el negro dolor...
Dedico todos mis sentidos al destino que nos convoque... para ser un puente que una nuestra lejanía... para que mi primavera alfombre tu otoño...
Aspiro a ser la simiente pródiga que fecunde en tu tierra árida... Tú... mi Musa...Yo... tu redención... para encontrarnos en la magia de estos versos como almas gemelas...
Tus silencios y tus palabras quedaron grabados a fuego en la médula de mi alma... y en el cuerpo, atizados... los besos tiernos, limpios y furiosos que supimos prodigarnos...
En mis cacerías... en mi guarida... en mis pasos por la tierra... regresaré a tus recuerdos... pues en tu memoria instalé el embrujo de tenerte... una y otra vez... sin poseerte...
Como un peregrino errante y andante... mi instinto lobuno buscará su Cruz... para inmolarse con aullidos lacerantes en convocantes noches de plenilunio...
Ya estoy en tus costas, con el sol y la lluvia estival que humedeció tus retoños... Me convertí en tu río... en el canto de los pájaros... que destilan su gorjeo en estos versos que salen desde el alma...
Soy tu viajero... y al mismo tiempo tu huésped... y con las manos extendidas te convoco... para cubrir tu tiempo y tu destino... con un abrazo inmortal...

Jorge Daniel Pérez -Argentina-

SILENCIOS


Adoro tus tímidos silencios
Escondidas palabras en la bruma
Arcoíris de humedad sin rayos de sol
Ocasos que se niegan a partir.

Preguntas sin respuestas
Noches aferradas a las sombras
Hojarasca no levantada por el viento
Ojos viendo en su interior.

Pasiones sin testigos
Nuestra breve intimidad
Como única compañía
De caricias no expuestas.

Palpar con manos invisibles
Tu cálida piel y recordar…
En el andén de tus olvidos
Los latidos de mi corazón.

Antonio Fco. Rodríguez Alvarado


ÁFRICA


Hoy es el día de este continente
Pobre, alegre y paciente
Lo toman con afán de superación
Y le dedican devoción.

El resto del planeta
No nos damos cuenta
Que pasan hambruna
Y de las enfermedades
No se escapan de ninguna.

Perdidas miradas
Que no temen a nada
No tienen nada que perder
Y sus políticos
Mucho a esconder.

Es un territorio olvidado
Pero por todo amado
Viendo desde nuestros hogares
Grandes y bellos lugares
Que se convierten en desolación
Cuando se sabe la verdad
De la población.

Gente que intenta vivir
Con algo de dignidad
Y que intenta subir
De la pobreza a la realidad
Siendo personas decentes
Comunes y corrientes
Intentando mejorar a sus paisanos
Sean cercanos o lejanos
Pero sin perder la sonrisa
De un nueva brisa
Que comparten con pasión
Aunque otros miren
En otra dirección.

FELICIDADES ÁFRICA POR SER ESTUPENDA
Y QUE ESTAS PALABRAS, NO TE SORPRENDAN
PUES ERES UN CONTINENTE AISLADO
PUES LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
TE DEJA DE LADO
NO ASÍ LA POESÍA
QUE ES TAN TUYA, COMO MÍA.

JAUME ALEGRE LASTERRA -Barcelona-

MORAVIA, TERNURA DE COMPLEJA VIVENCIA


Moravia es historia entre realidad y ficción, suspense envuelto en pátina de novela negra, turbador fondo de tragedia griega al volar la sombra de Sófocles sobre sus cabezas.

Moravia nos ofrece una historia entre realidad y ficción,  suspense con  pátina de novela negra, conmovedor fondo de tragedia griega al volar la sombra de Sófocles sobre sus cabezas, posarse en ellas hacia el  final de la historia. La novela comienza con la llegada del transatlántico “Murray II” al puerto de Buenos Aires; corre el año 1950 una multitud de seres humanos esperan que no existan problemas en la aduana. Argentina vive bajo el paragua del populismo peronista y una Evita adorada como diosa protectora de los pobres de la inmensidad del país.

El escritor Marcelo Luján introduce al lector por una narrativa en la que la ternura de un deseo íntimo de lo más hondo y familiar, lleva a su principal protagonista  Juan Kosic bandoneonista de tango a cumplir una callada promesa consigo mismo. Apuesta tras vivir y luchar por su merecida pasión musical  durante quince años, de igual manera que  todo inmigrante al que nada se le pone fácil alcanzar unos derechos y deseos, hasta lograr la objetivo real que todo ser  humano desea frente a la calculada e implacable avaricia del poder económico y social que domina. Pulso que nuestro protagonista logra satisfacer con pasión y maestría hasta alcanzar la fama deseada allá en la  Nueva Orleans de la música en una importante orquesta.

Corren los años del éxodo europeo masivo tras la Segunda Guerra Mundial, Juan Kosic, nuestro protagonista principal de la historia tiene esposa checa y una niña,  y con ellas, tras ese triunfo profesional que lo ha convertido en un artista reconocido, decide visitar su patria, mostrar con orgullo quien empezó en tierra extraña de “lavacopas”. Mostrando referencias sobre esa obra maestra El extranjero de Camus. Cuidando la forma de narrar con detalle el transcurrir esa aventura de  la pareja con su niña, una madre que pese a los años vividos en Nueva Orleans solo habla un mínimo inglés de palabras y español para entenderse con su marido, pues todo lo suyo es su lengua materna. Muestra es la escena en la Aduana con “El inspector, muy repeinado y tan ancho, también se de- tuvo en el pasaporte de la niña: lo revisó íntegro, pasando los folios una y otra vez, girando el libro, mirándolo al trasluz. Dudando.

— ¿Dónde van a alojarse? —preguntó dirigiendo la voz al bandoneonista y las dagas negras a la esposa.

Gómez se adelantó:

—Van al interior, inspector.

— ¿Al interior? —preguntó con algo de sorna.

—Sí —continuó el policía—, el señor tiene familia... acá

—y realizó, sin levantarse del taburete, una pequeña torsión circense para que su dedo índice encontrara el nombre del pueblo sin que su superior tuviera que moverse, ni mover la mano con la que sostenía la documentación.

El inspector leyó. Y sonrió:

— ¿Colonia  Buen  Respiro?  —Dijo  y  miró  al  policía—.

¿Dónde carajo queda eso?”

Ese dónde queda el lugar del Buen Respiro seiscientos kilómetros hacia el interior, segunda etapa del largo viaje en tren con un calor que raja la tierra, la incertidumbre de su mujer, ante este marido de porte elegante y bien vestido, todo un señor triunfador deseoso mostrar a su madre cambio conseguido. Esa madre que lo  echó de su casa y ahora poder mostrarle quien en verdad es. En esta historia del éxodo de las familias cuando el fascismo alemán ocupa sus países con la eufórica de la locura y el crimen,

 La añoranza de aquellas geografías arrebatadas, la lengua materna, esa distancia entre la vieja Europa y las américas del futuro Dorado. El nazismo racista como el gran cercenador de las vidas de aquellos hombres, algo que queda ejemplarizado en el trágico final del abuelo Pavel frente a la patrulla nazi. El duro desarraigo y la difícil superación personal a través de la búsqueda de oportunidades propicios serán grandes temas en manos de Luján.

 Y  resurge la tragedia, toda la escena de la novela parece revolverse, pasado y presente estallan en lo inverosímil y no esperado. Aquí la maestría del autor de la novela, su narración precisa, medida y estudiada para exponer la paradoja de la vida y los deseos y sueños de querer ocultarla. Aquí, pues,  la explosión. “El crujido crujiendo. Los golpes en la oscuridad. La quietud. Ésta era la luz.

Y el final del camino. De pie en el centro de la habitación, la madre giró el balde de cinc y se subió diríase que sin dudarlo. Mantuvo el aquí el libro. Se ubicó de cara a la ventana….” Chocan los mundos personales, la avaricia de la miseria en un mínimo pueblo perdido y olvidado en la inmensidad geográfica. Lenta y humana narración, digna de ser recomendada.

Francisco Vélez Nieto
Publicado en MUNDIARIO.

¿DE NUEVO SOÑANDO...?


Deja que saboree cada instante
en el lento fluir de nuestras horas.
Dame un pequeño oasis para
reposar de este árido
desierto de la vida.
Sé tú quien nunca ignore
el cálido sostén de la palabra.
Deja que el viento nos nazca de nuevo
y nos crezca en su hechizo.
Un nuevo amanecer codiciado de auroras,
comienza a propagarse.
Encenderé mi lámpara.
Sé generoso.
Y te hablará mi corazón.

Laura Olalla -España-
Publicado en la revista Oriflama 30

CUENTOS DEL HOMBRE


HOMBRE QUE VE
El hombre frente al espejo sólo ve sus ojos adentro.
HOMBRE QUE GUARDA
El hombre guarda su conciencia en la caja fuerte.
HOMBRE QUE SE ABRAZA
El hombre se abraza eterno para perdonarse.
HOMBRE QUE TRAZA
El hombre traza en cada gota de lluvia la vastedad del lago.
HOMBRE QUE ESCRIBE
El hombre escribe en el viento los umbrales del horizonte.
HOMBRE QUE VIAJA
El hombre viaja hacia el infinito como pasajero con las nubes.
HOMBRE QUE SABOREA
El hombre en el café amargo saborea mieles y degusta azúcares.
HOMBRE QUE CONFÍA
El hombre no salta la tapia, posee la certeza de una puerta.
HOMBRE QUE SOPLA
El hombre sopla la bombilla mientras aprieta el interruptor.
HOMBRE QUE AMASA
El hombre amasa con arena la metáfora de un pan.

Del libro HIPERMICROTEXTURAS de FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES

III


y en el calor de verano hay destellos en el camino.
Y otro verano anterior nos mira desde el borde de Córdoba.
O de cualquiera ciudad.

FERNANDO CABRITA -Portugal-
Publicado en Luz Cultural

DE CARNE Y HUESO


Le parió la vida en un verbo, como si tuviera prisa ella. El día que su madre seducida, abusó de la
presencia de los monstruos vino al mundo la criatura.
Nació pelele y con tres patas, abrochado, cada ojo de un color, manos de musaraña y algo orejudo.
Dotado de la capacidad asombrosa de admitir genes de tres padres. Una mierda, una puta mierda de las que se pinchan en un palote. Lo más parecido a un producto ofertado en la sección perfectos desperfectos de objetos imposibles. A medio camino entre pegote y zote, decían, vivió aquejado del síndrome de la madre que le parió. Necesitado de un alivio lo mismo usó un torpedo que un supositorio. Su venida incluyó previsiones futuristas aterradoras. De tal engendro se contaban historias de esas que impiden dormir. Dentro de la comunidad pseudocientífica, incapaces de diferenciar una probeta de un orinal, se debatió sobre clasificarle o no entre las especies de seres vivos. ¡Está loco! ¡Está loco!, afirmaban los mismos locos del gremio cuando anunció que era
científico.
Pero aquella contrahecha aberración seguía orientando la mirada al infinito queriendo atrapar el horizonte, ya que, aunque su mundo era de allí, llegó dispuesto a salvar a los de aquí.
Trabajó duro. En su rústico laboratorio circularon por doquier formularios cada vez más próximos a
los orígenes humanos y la postulada inmortalidad de la raza. Teorizando entregado a la causa estudió
nomenclaturas, cotejó algoritmos, abundó en argumentos, elaboró tesis  ignoradas y halló la fórmula —no faltó quien dijo luego que de pura chiripa—. Y claro que se equivocó. Se equivocó mucho, lo cual abonaba el terreno a sus férreos detractores.
Cuando la noticia de sus avances saltó a los medios hubo controversia.
Nunca llegó el consenso. Alegando algunos que era una antropomáquina espía le tarazaron. Demasiado tarde, destruidos los valiosos vademécums ya, constataron que tenía corazón. Y su cerebro aún se conserva en formol.

Mari Carmen Caballero Álvarez (España)
Publicado en la revista digital Minatura 155

SOSIEGO


Quisiera derramarme
como la lluvia pausada.
Penetrar en la tierra
y dormir en su prieta calidez,
como una semilla incierta.
Ser árbol,
y en la llanura infinita
gozar con el viento
los murmullos compartidos.

Del libro Hallazgo tardío de SERGIO BARTÉS -Argentina-
Publicado en Editorial Alebrijes

CARTA AL PADRE


En la casa
los objetos huelen a excremento
de este modo
quién querrá quedarse.

Y si uno persistiera
vería con gran incomodidad
que los muebles están fuera de lugar
deshechos y pesados
las ventanas tapiadas
y la misma puerta desvencijada
impeliendo a salir en vez de entrar
pues la casa es un lugar de naufragio.

De ahí los grandes esfuerzos que se hacen
por quedarse a velar dentro de la casa
impertérrito
mientras las aves vuelan en el cielo
la hierba crece en el vergel
y la lluvia no deja de regar con su aliento de agua.

Por eso te escribo
para revelarte que poco a poco
voy limpiando de inmundicia
nuestra casa
a ver si así un día
-pienso también en el jardín
y en las semillas que sembraste-
habrá de estar dispuesta
engalanada y primorosa
con su alfombra persa
y su alcoba depurada
donde el incienso arda hermoso
y las rosas se abran rojas
esperando tu regreso
iluminado –lo sé bien-
por la bella disposición
que irán a tomar todas nuestras cosas.

GARY DAHER CANEDO -Bolivia-
Publicado en Gaceta Virtual 124


SABRINA CORGATELLI


Sabrina Corgatelli es una cazadora estadunidense que mató a una jirafa en el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica. En Facebook, presumió: “¡Un animal increíble! ¡No puedo estar más feliz! La emoción que siento luego de haberla matado es algo que nunca olvidaré”, escribió la contadora y dedicó su crimen a Walter Palmer, acaudalado dentista de Minnesota; en el centro de la polémica por haber ultimado al viejo león Cecil, emblemático ejemplar que gustaba tenderse al sol con su llamativa melena negra en el parque Hwange de Zimbabue. El felino, además, era monitoreado con GPS por la Universidad de Oxford para un estudio sobre la conservación de leones.

La agonía de Cecil duró cuarenta horas bajo las flechas de Palmer, sanguinario coleccionista de rinocerontes blancos, alces gigantes, osos negros y un majestuoso leopardo, según sus fotos publicadas en la prensa. Pero, ¿cómo calificar en castellano estos crímenes cuando la  Real Academia Española dice que el acto de asesinar sólo se aplica a las personas?

Así, tampoco se podría adjetivar la muerte de un desprevenido elefante a manos del rey Juan Carlos II, de cacería en África con su amante alemana. El hecho se conoció porque el vetusto monarca se rompió la cadera durante el safari. La indignación fue general, máxime que por esos días los españoles se suicidaban lanzándose de sus apartamentos ante el despojo de que estaban siendo objeto por parte de la no menos depredadora banca.

Irene Selser -Argentina-
Publicado en Periódico de poesía 97

MAR


Aún recuerdo la primera vez que te vi,
mojaste mi alma con tu esencia,
inmenso y azul, olor a ti,
un vaivén de olas en mi inocencia...
Más de una vez en días lluviosos
sentí cerca de mí esos sonidos,
sus golpes a las olas poderosos
erosionan lentamente mis sentidos...
Esa línea que te junta al cielo
dos azules de diferente mirada,
quisiera ser un pez de nado eterno
pues no poder respirar dentro de ti me mata...
Y mis pies añoran en tu arena sus pisadas,
esos que dejaron huellas que borró tu marea,
huellas que no olvidarán todas las palabras
que pintaron de amor mensajes en botellas...
A veces pienso en ti y en tu recuerdo
salen de mis ojos lágrimas saladas,
veo esas tormentas que tantos barcos hundieron
y en tu fondo quedaron sueños, amores, esperanzas...
Sé que algún día volveré a verte,
y al tenerte volveré a soñar
aprendiendo a nadar contracorriente
como el niño que sin querer tuvo que dejar su mar...

Del libro Mi pequeño gran amor de Juan García Sánchez
Publicado en Acantilados de papel

MATICES


La nostalgia
el estrépito
una mujer recobrada y perdida
los días
la belleza.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

SENTIMIENTO


Broté soñando en la niña rubia, de
uniforme blanco camino a la escuela,
de rosada piel de ángel alado,
rizados cabellos y de verdes ojos cual
candela.

El paso del tiempo me acercaba a
ella, ya en su adolescencia comencé a
quererla, en mudo silencio seguirla
en su andar y amarla en secreto sin
que ella supiera.

El latir intenso de mi corazón, me
llevó al instante feliz de mi vida,
cuando percibí su tierna mirada, que
expresaba el sí a mi alma ofrecida

El recuerdo , el andar del tiempo, me
lleva a expresar en sentimiento
elevado, cuan dichoso fui y aún hoy
lo soy, luego de una vida que unidos
llevamos.

José Tenenbaum 
Publicado en Literarte 95

miércoles, 24 de mayo de 2017

CARNE DE CUNETA



EVA DÍAZ PÉREZ Y EL ENCANTO ASÍ DEBIDO A MURILLO


La Sevilla de Murillo, poseedora de belleza y miseria, ciudad de contrastes creadores elevados hacia las alturas, fervor de las pasiones divinas mescladas con el quehacer diario de lo humano.

Las editoriales pueden llevar las mejores ansias creativas y gananciales a la gloria o al infierno, en la aventura comprometida de aceptar escribir bien y sin dictado ajeno al autor o autora. Eva Díaz es compromiso  propio, constancia y sensibilidad, ha hecho camino con su andar literario como flotando entre la realidad y el deseo de la ficción. Envolvente callejear contemplador de azules vivos y suaves, coloridos del brazo de la realidad compuesta de un creador patrimonio de la sencillez del vivir diario y la divinidad de sus palpitaciones en la pintura.

Y copio como ejemplo la frase que el maestro cuando le dice al discípulo, como la autora de esta novela llena de magia le afirma: “Estoy seguro de que serás un digno servidor de la pintura. Y ahora..., id con Dios, maestro Murillo!” El Infierno ha sido apartado a un lado para otras ocasiones, puesto que en esta historia se trata de la envolvente  historia de una pasión por la pintura.

Confieso que hace un tiempo fui un buen lector de novela histórica, pero la catarata de obras escritas con esa etiqueta, sin sustancias literarias de sólida construcción, me llevó al abandono salvo alguna que otra obra de tarde en tarde. Ahora la ocasión ha vuelto. Parada y fonda, reposo y deleite de la lectura de estos cuadros en familia, que me han atrapado desde un principio al percibir la fragancia narrativa ajena al  escribir por escribir, sino compromiso propio de la escritora consigo misma y su pasión pasión mesurada de representar, no por oficio, aunque lo tiene, el saber ajustar con su mesura. “El mismo blanco que, unido al bermellón, nutre la piel rosada de miel de los ángeles. Esa pincelada de color que había creado la leyenda de que el maestro Murillo pintaba con sangre y leche, de forma tal”

¡Y Sevilla!... Poseedora de belleza junto a sus miserias, ciudad de contrastes creadores que se elevan hacia arriba ofreciendo el fervor de las pasiones divinas mescladas con el quehacer diario de lo humano y lo bellaco, todo un tejido de supervivencia, procesión de muchos quehaceres, pulso cara a cara desde el boato de las alturas, hasta la descarnada miseria y alienación de los de abajo poseídos tanto del miedo de la superstición como la creencia desnuda hacia lo divino, el más allá que los espera.

Eva Díaz Pérez  discurre por pasados siglos hacia atrás en la vida y milagros de  la ciudad en proceso decadente,  maltratada por la peste que se llevan a la fosas común los hijos de Murillo. Su arquitectura  mantiene su la vejez en las esquinas existenciales, deteniendo a veces el tiempo de su grandeza para contemplar El color de sus azules. Y Juan de Santiago, su aplicado discípulo “con su mundo callejero y de picardías, le permitía asomarse de vez en cuando a ese territorio que una vez formó parte de su vida. Y si bien Rodrigo admiraba cómo su maestro pintaba cuadros de niños pobres, mendigos y viejas alcahuetas, sentía que lo hacía desde su visión de hombre bueno, sacando sólo lo amable de ese mundo”. En esta urbe de santificaciones y privilegios, el creador terrenal, alma limpia y bondad, en el silencio de aquellos espacios donde flotan sus cuadros se comunica con ellos el transcurrir de su vida en familia. Su esposa, también los visita y les reza.

Sus hijos le sirvieron de modelos “Y recuerda ahora sus hijos inmortalizados en sus cuadros. Pero ¿quién sabrá ahora que esa carne de ángel era de los hijos difuntos del maestro Murillo?  Suave caricia en el tiempo, contemplación “para ocupar el los espacios iluminados de los ángeles de la posteridad. Placeres, en esta su sexta novela de su meditada y elaboración paciente donde la exquisita brisa de su prosa nos aporta, entre la realidad y la ficción que logra sumir al lector sensible  al pintor dentro de un  protagonismo con vida propia y sencilla, consiguiendo convertir las muchas esencias que testifiquen la vida del maestro, aceptar la realidad de la ficción gracias al poder narrativo de la autora. Somos quien somos y la vida es veloz,  nos recuerda Pessoa. Fascinante aventura literaria el siglo XVII  en honor a quien con luces de colores y humanismo se lo tiene merecido

Francisco Vélez Nieto
Publicado en MUNDIARIO.

VIVIR CON


Mara se negó a vivir con Albert
Albert se negó a vivir con Geraldine
Geraldine se negó a seguir viviendo con Enrique
Enrique se negó a vivir con Ireneo
Ireneo se negó a vivir con sus hijos
Los hijos de Ireneo se negaron a vivir con la madre de Ireneo
La madre de Ireneo se negó a seguir viviendo con su marido
El marido de la madre de Ireneo se negó a vivir con Elvira o con Amelia
Amelia y Elvira se fueron a vivir juntas
pero negándose a vivir también
con la prima de Elvira, Clarisa
Clarisa se negó a volver a vivir con Rogelio
Rogelio se negó a vivir en el remordimiento
de haberse negado siempre a vivir con Ofelia
y ahora espera que en tiempo y forma
la pólvora activada en ese grosero
collar que rodea su cuello
lo explote en el aire.

Del libro Propaga de ROLANDO REVAGLIATTI -Argentina-

QUIERO QUERERTE


Premio María Fuentetaja 2016 Ayuntamiento de El Escorial.

Quiero quererte erguida como un junco
en una playa hambrienta de naufragios,
laboriosa como una enredadera
que ascendiera por un enjaretado.
Inesperada como el arco iris
que rompe la tristeza de los charcos,
leve como el azul de una libélula,
voraz como el ataque de un leopardo.
Quiero quererte cálida y cercana
como un hogar en el que hallar amparo,
alegre como el eco de una fiesta,
franca como la palma de la mano.
Bañada por la luz adormecida
de un tímido crepúsculo de mayo,
perfumada de azahar como la lluvia
en un jardín preñado de naranjos.
Quiero quererte súbita y explícita
como la rebelión de los esclavos,
valiente como el grito de la rabia,
digna como la fuerza del trabajo.
Amable como el pan. Desenfadada
como una carcajada a bocajarro,
perseverante como la esperanza,
indestructible como el desamparo.
Quiero quererte altiva como un símbolo,
libre como un torrente desbordado,
hermosa como un dios adolescente,
cierta como un teorema matemático.
Ingenua como el alma que no sabe
que el cuerpo es un lugar imaginario,
feliz como quien piensa de repente
que todo cuanto ocurre es un milagro.
Quiero quererte impura como Eva
mordiendo la manzana del pecado,
lasciva como el rojo desafío
de una cereza abierta entre los labios.
Dulce como la miel que la inocencia
vierte en un corazón desencantado,
inescrutable como el laberinto
que finalmente me llevó a tu lado.

Ricard Desola Mediavilla -España-
Publicado en la revista Oriflama 30

II


Ha llegado el verano, en esa primavera de 1966 que jamás amanecía fría.
Lo que había sido una época tremenda, una aura de invierno a agrandarse,
deslizaba ya entre inciertas letanías.
Marzo nació pronto, dijo
el reverendo: son meses para poetas, flores de paisanos,
lirios sin olor, que vagabundean en las colinas y montañas.
Son flores de olor salvaje, que los miuras se van a comer,
cuando salga la tarde.
¿Dónde estará Super, el eterno hippie?
No te lo creas, como el otro, que no es cierto lo que nunca has visto.
No juzgues, cómo esos becerros de malo oro,
que tu ignorancia de las causas de las cosas hará con que no existan ellas.
No pienses que no hay los perfumes que nunca has sentido.
Las cosas entre el cielo y la tierra siguen siendo más,
mucho más, que las que suenan la tuya e la mía vanas filosofías
Jamás creas que esa silueta del Purgatorio, que vías,
viejo maestro Lugones, en cada transeúnte
es menos real que toda la realidad .
No es locura lo que no comprendemos.
Tampoco aún entiendo nuestro cerebro.
Como podré querer comprender el cerebro de los
que no piensan, nunca piensan, como tú o como yo?
¿Como de grande es Antares?
¿Cómo de grande es el alma de quien no conoces?

FERNANDO CABRITA -Portugal-
Publicado en Luz Cultural

UN GRAN DESCUBRIMIENTO


—Loco psicópata, el nuevo doctor Frankenstein, así me llamaron, desearía ver sus caras en estos
momentos.
Acababa de conseguirlo, tras años de intentos fallidos.
Mis “colegas” se burlaron de mí, tildaron mis métodos de poco ortodoxos, pero el tiempo me había
dado la razón.
—Diego, ¿crees que me aceptarán?
—Claro que lo harán, no les quedará más remedio, tú no te preocupes, mañana te presentaré ante esos necios “sabelotodos”, que se autodenominan científicos “serios”.
Jaime se mostraba muy preocupado, mañana era el día de su presentación ante el consejo mundial de científicos.
Una aberración, un monstruo, una creación de una mente enferma, nada más alejado de la realidad, Jaime no era nada de eso.
—Te lo dije, sabía que no me aceptarían.
Mi descubrimiento no había sido aceptado, un político incapaz de mentir, no podía ser nada bueno, la
gente debía seguir siendo engañada, para mi desgracia y para la de Jaime, no debía de quedar rastro de mi investigación, yo sería recluido en un manicomio, no sería difícil hacerlo, ante la opinión pública no era más que un genio loco, Jaime, por su parte, sería expuesto a un lavado de cerebro, debía volver a la normalidad, volver a ser un político “serio”.

Diego Galán Ruiz (España)
Publicado en la revista digital Minatura 155

ESENCIAL


Dar vuelta la solapa del tiempo,
descubrir el pasado,
buscar entre sus pliegues
las figuras ocultas.
Historias aviesas
en el costado oculto de la memoria.
Conocer fantasmas y demonios
es iluminar la oscuridad
lacerante
del ojo.

Del libro Hallazgo tardío de SERGIO BARTÉS -Argentina-
Publicado en Editorial Alebrijes

MORIRSE SOLOS, SIN SUEÑOS NI DESTINO


El conserje de un edificio
se ahorcó en su habitación.
No dejó recado póstumo
ni tenía familiares.
Tampoco se supo su nombre.
Murió solo. Su cuerpo fue enviado
al Servicio Médico Forense
en calidad de desconocido.
La Jornada /1995.10.18

Mira que el sol
a veces se esconde
para algunos.

Avanzamos sobre los minutos
como puntos suspensivos
que no conducen a meta ni destino.
¿Cuántos días nos quedan para morir?
A lo mejor mañana no podré escribir
otro poema,
ni decirte buenos días
o darte un beso.
A lo mejor mañana
amaneces viuda.
Yo estaré rodeado
de algunas personas cercanas
que se enteren;
pero otros están completamente solos
desde el alba hasta la oscuridad de media noche;
viajan solos en este tren de sinsabores
y ni siquiera el día de su deceso
quiere la muerte aparecerse
-siente flojera llegar a la desolación,
a lugares totalmente intrascendentes-.

Solos, solos,
sin alguien que les abrace o grite o los calumnie,
sin quien siquiera deje un rato su hombro
dispuesto para el llanto.
Por eso se mueren;
a veces poco a poco,
a diario,
cada rato van perdiendo un poco de aliento
y no hay manera de encontrar de nuevo la ruta
ni el destino.

De repente descubren que hay otras maneras
de encender el fuego
y van recolectando pólvora en las calles,
en cada rincón que descubren,
entre bancas y prados de jardines
en cualquier resquicio de la vida,
hasta que un día ya tienen la dosis suficiente
y emprenden el retiro
en medio del desaliento y la tristeza
o entre la luz multicolor de la esperanza
porque creen que hay por ahí
un dios que aguarda su llegada.

Se van sin despedirse,
así nomás,
no hay quien escuche sus palabras
y emprenden el vuelo,
cruzan las nubes,
arriban al horizonte
se acurrucan silenciosos en el infinito
aunque siempre hay una fosa común que los abrigue.

ROBERTO ARIZMENDI RODRÍGUEZ -México-
Publicado en Gaceta Virtual 124


DE NADA SIRVEN SUS DISCULPAS


–De nada sirven sus disculpas. El rey Juan Carlos asesinó a mi hermano. Lo abatió con su rifle de cacería, el que tiene el escudo de la Corona española y decorado con incrustaciones de oro de 24 quilates, platino y la mira telescópica de la casa Swarovski. Eso se supo aquí en Botsuana, aunque no era la primera vez que participaba en un safari. Pagó 40 mil euros para asesinar a mi hermano. Él quedó muerto frente a un árbol, la nariz aplastada. Dicen que en Rusia ya había matado a un oso de nombre Mitrofan, embriagado previamente con vodka. También asesinó a un rinoceronte blanco, ahí están las fotos. Desde joven se dedicó a acabar con la vida de animales indefensos, por el simple placer de matar. Cómo olvidarlo, los elefantes nunca olvidamos...

Irene Selser -Argentina-
Publicado en Periódico de poesía 97

LA GRAN CREACIÓN


Es el día 30 de febrero y amanece con una profunda capa de neblina que lo cubre todo. La
temperatura trepa arriba de los 30 C. con una humedad ambiente de más del 100%. Y pese a todo,
mantengo los ánimos altos, pues en el fondo presiento que algunos ideales se pueden convertir en
realidad hoy mismo, quizás en los siguientes momentos.
Convengo en encontrarme con Kim Jong-un a tomar un café cortado en el bar “La place de la
paix” en el centro de Pyongyang. Pero cuando ya estamos sentados, percibimos algún movimiento
extraño a nuestro derredor y decidimos que es un tanto peligroso. Eso pese a la pesada guardia de
mastodontes que acompañan a mi socio. Entonces nos levantamos y caminando por las atestadas
calles de la ciudad, dirigimos nuestros pasos al “Templo del Agnosticismo”. Las anchas alas del
edificio y los techos muy altos nos dan la sensación de protección que necesitamos para poder
conversar tranquilamente.
Podría aceptar también de quién opine lo contrario, pero esta situación extraña provoca que tenga
en la boca el sabor amargo de aquel café expreso que apenas pude saborear con el extremo de la
lengua. El gordito, por su parte se sorprende y está en ascuas a la espera de mis palabras.
No lo comenté al inicio, pero la iniciativa de este encuentro fue mía y a Kim solo le di unos pocos
indicios. La razón de su sorpresa es que le hablé de algo relacionado con, “la creación”. ¿La
creación? - me respondió con la boca abierta de par en par y los ojos fuera de órbita, ¿Te refieres a
eso que hacen los dioses? Puede ser - le respondo en un susurro – pero no me tires de la lengua por
favor, que no quisiera entrar en detalles ahora - y agregué - tu sabes cuánto estamos vigilados y tú
en particular. De mí no saben gran cosa, ¿pero tú?, hasta la horma de tus zapatos. Al fin
concordamos en cuanto al gusto de aquel café expreso.
El chucho Kim, sentado a mi lado quedó mudo de pronto cuando advirtió la decoración interior de
aquel palacio, el lujo simple de sus paredes peladas, sin accesorios ni imágenes de ningún tipo. Todo
pintado de un amarillo ocre, también los pisos cubiertos de mármoles dorados y solo al fondo, los
símbolos de las tres grandes religiones y un Buda de la propia imagen de Kim, ¿Qué es esto? me
pregunta el muchacho de la cara redonda, ¿no tenía ni idea de que este lugar existía en mi capital? -
y exclamó con rabia - ¡Ya alguien va a pagar por este desatino! Estaba anonadado y una gran furia
se destacaba en las comisuras de su boca. En general el chico este era muy propenso a las broncas,
¿Sabes qué pasa? - me atreví a aclarar - es que tú estas tan ocupado con eso de los misiles y las
bombas, que no te queda tiempo para las cuestiones vulgares. Para evitar que se distraiga más con
aquello, me apresuré a hablar de mis cometidos: Verás Kim, mi amigo, la Creación no es solo cosa
de los dioses clásicos, y creo que una persona de excelencia tan encumbrada como tú, aunque con
una modesta ayuda de mi parte - me apresuré a aclarar - estarás en condiciones de lograr tú
creación particular. Kim estaba pasmado. Me miró con sus ojos oblicuos que al instante se le
hicieron más pequeños aún, con una clara expresión de suspicacia. Su mirada echaba azufre y
fuego y parecía gritar… ¿Qué quiere el tarado este de mí? ¿Qué me está vendiendo? De inmediato
asumí su incredulidad y sentí que debía actuar ahora o nunca. Tenía bien claro de qué era capaz
ese energúmeno demoníaco y comprendí que mi destino estaba en lo que saliera de mi boca en los
próximos segundos.
¡Tu eres la única persona en todo el universo capaz de crear algo inaudito y novedoso, que cierre la
boca por siempre a todos los simples mortales, incluidos a aquellos escépticos, como los que pueblan
este templo! - y casi me ahogo al escuchar mis propias palabras que salían como un trueno
tormentoso - Tú tienes que crear algo diferente, pasmoso y excitante, algo nunca visto
anteriormente. Con una mueca retorciendo su cara me espetó… ¿Qué? - me miró con cara de asco
- ¿Qué podría yo crear de nuevo, tan excitante y pasmoso? ¡Un nuevo tipo de materia! - le devolví
en un susurro, pero con una voz tan angustiada que resonó en todo el espacio y algunos de los
presentes volvieron sus miradas hacia nosotros.
Aunque tenía mucho miedo de sus reacciones, pero sabiendo que las cartas estaban ya tiradas, me
animé a todo por el todo. Me acerqué íntimamente a Kim y simplemente le dije … tu eres él dios… -
exclamé excitado - y debes demostrarlo. Has heredado este reino de tus antepasados, pero tú mismo
no has destacado en algo extraordinario. ¿Como dices eso? exasperado por mi osadía y con los
carozos abiertos de par en par, como si no fuese un oriental, me gritó: ¡Yo he llegado al más alto nivel
de desarrollo nuclear y misilistico! ¡Estamos a un paso de poder hundir a los más poderosos! ¡Eso es
un agravio imperdonable! Estaba fuera de sí y yo me veía ya en el infierno, en la ruta hacia el fin de
mis días. Tienes razón - me atreví en un murmullo, pero no me amedrenté del todo, pues perdido por
perdido debía hacer uso de aquellos instantes que me quedaban de vida libre. Es cierto - aseveré -
pero solo has continuado lo de tus gloriosos antepasados, ¿y tu originalidad, dónde está? - y con no
poca insolencia me atreví. ¡Tú tienes cualidades superiores a todos! ¡Eres el elegido entre todos! - dije
con cierta exaltación que hasta a mí me pareció exagerada - Pero debes demostrarlo, y para ello -
balbuceé mientras sentía mi intestino trepidar - Debes hacer lo que nadie antes ¡Te propongo crear
una nueva materia! Por ejemplo, un tipo de material plástico más duro y más fuerte aún que el acero
o que no pueda ser captado por los radares o la simple vista.
Su sorpresa ante mis palabras era enorme, pero de a poco y para beneficio de mi salud mental y física,
su gesto adusto y enojado se fue trastocando. Primero distendió la tensión en sus ojos, que ahora
parecían buscar otras vistas, quizás internas. Y luego de pronto asomó una sonrisa que en instantes se
convirtió en abiertas carcajadas de estupor… ¿Te puedes imaginar? - dijo entre risas mientras hilos de
saliva escapaban de las comisuras de sus labios - ¿La cara de ese tipo Trump, cuando se entere de mis
logros? Kim se reía a carcajadas imparables y todo su cuerpo vibraba. Los dobleces de su enorme
barriga parecían bailar a ritmo africano y escupía su saliva para todos lados. No niego que yo también
estaba muy divertido, aunque apenas si respiraba, pero entre otras, observando a nuestro derredor,
descubrí que estábamos absolutamente solos. El chacho se puso de pie y de tantos temblores de su
panza comenzó a emitir tremendas ventosidades, que además de ser estruendosas, olían a hedionda
cloaca. El muchacho se retorcía tanto que temí por él, que se dislocara el cuello de tanto sacudirse.
Saqué de mi bolsa la pequeña botella de agua mineral y se la extendí. Entre una y otra carcajada,
tomó un largo sorbo de agua.
Yo también reía encantado, pero de pronto vi su cara mudar otra vez de expresión, como si volviese a
la realidad de un solo golpe. Aun tomándose la barriga, mirando primero a la lejanía, pero de un
golpe dirigiéndose a mí, con una mirada de horror amenazante que me atravesó como una espada
directa al corazón exclamó… ¡Si, todo muy bien, genial!, Pero ¿Qué? ¿Cómo? Algo concreto tendré
que poner delante de esas narices de Trump y sus acólitos - y mirándome a los ojos con fuego y
cuchillos en ellos me clavó… ¿Qué tienes tu para decir, gran genio? ¿Ah?
Me senté de un golpe, cerré mis ojos y bajé la cabeza esperando que me asestara un golpe mortal.
Pensé que el chucho tendría algún arma escondida y pensé que ahora sería el fin de mis días, pero
para mi sorpresa, Kim se sentó a mi lado y posando una pesada mano sobre mis espaldas dijo.
¡Vamos habla, genio! Si has llegado hasta aquí por algo será - entonces su voz se hizo de piedra - que
si no tienes respuesta, hoy voy a cenar tu hígado y el corazón. ¡A ver! ¿Qué tienes para decir?
Confieso que mi corazón latía como una locomotora, mis manos temblaban, la boca estaba seca
como un desierto, pero mi mente era una máquina, entonces se escuchó mi voz fuerte y clara en
aquella estancia vacía.
¡Nunca dije que “realmente” tenías que crear algo concreto! - y ya más convencido de mí mismo - lo
que quise decir es que tienes que “declarar” sobre tu creación divina. Solo tienes que “revelar y
ostentar” ante el mundo entero que “tu país posee un material tan especial, que supera todo lo
existente y que… ¡Es de tu propia creación!”. Decir - me animé con énfasis - no significa que
realmente exista algo. ¿Te puedes imaginar el revuelo que se va a armar en el mundo entero?
¿Y quién podría comprobar la veracidad de todo ello? Aquí nadie tiene cabida, nadie puede entrar
como nadie sale. Este país está cerrado a cal y canto para la absoluta mayoría de los seres vivientes.
Tu solo tienes que dirigir un discurso a los habitantes de la nación y contarles, para empezar, que
los misiles que se fabrican están construidos con un material que es mucho más liviano y fuerte que
cualquier metal, con la consiguiente ventaja militar. ¿Te imaginas lo que ello significaría?
Mientras hablaba iba observando con mayor interés las expresiones de la adusta cara de Kim, y
sus facciones típicas de aquella “raza pura”. Si al inicio era para mí inaprensible, aun dominado
por la desconfianza, luego fue adquiriendo cierta animosidad y al fin apareció una sonrisa de
sorna. ¡Eres genial! - me dijo mientras posaba de nuevo su mano sobre mi espalda - Ya puedo
percibir la cara de mis enemigos, el estupor y horror. Los voy a tener en mis manos. Y yo agregué -
No olvides tampoco a tu acérrimo enemigo del sur, que se cree una gran potencia industrial. La
cara de Kim sonreía feliz y apretaba con pasión sus manos, y luego las mías. Pero de pronto otra
sombra surgió en sus amarillas y pálidas facciones… Si, esa es una estrategia engañosa que sin
duda va a aterrar a todos, pero - se puso de pie y me miró inquisitivo - si al fin la mentira se
descubre… ¿Qué va a pasar con mi imagen divina? ¿entonces no seré considerado más un dios?
Lo lamento muchacho – me dijo entonces con gran cariño – tengo un gran aprecio por ti, pero no
podrás seguir viviendo. Este secreto deberá permanecer oculto para siempre… ¡Ah, no! - respondí
enojado - ¡Esto ya no tiene ninguna gracia!

Josef Carel
Publicado en Literarte 95

LA TRISTEZA ES


Para muchos
la tristeza
es
un muro helado,
un callejón sin salida,
una sombra que huye,
una puerta que se cierra,
un gato en la noche,
una cama vacía,
sueños sin sueño,
el frío de un amanecer,
las gargantas rotas,
un muro de espinas,
pisadas a lo lejos,
una mirada huidiza,
es
para muchos
la tristeza.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

BLANDOS VIENTOS


Dedicar soleada tarde
a positivos pensamientos,
al escribir se hace alarde
cuando arriben blandos vientos.

Fantástico sueño dorado
de añoranzas vividas,
hermoso aire acrisolado
con caricias aparecidas.

Apasionado es el tacto
sensibles manos de seda,
inevitable contacto
al caminar por vereda.

Cuando el alma se engalana
con agradable presencia,
esa mirada emana
un mensaje con esencia.

El cariño es como el fuego
da calor a enamorados,
voz de aliento con su ruego
dad diálogos adorados.

La admiración entre seres
embellecen cuerpos tiernos,
vibrante así lo adquieres
se evocan dones eternos.

Abrazar es palpitante
amar será aliciente,
querer verle complaciente
besar surge emocionante

Levanta la tez querida
unge de paz el ambiente
en ese rostro es vertida
sonrisa de amor eminente.

José Rafael Orozco Torres -Costa Rica-

martes, 23 de mayo de 2017

EL AMOR EXISTE


El amor existe
en esos tus
ojos bellos...
déjame mirarme
en ellos y conocer
la gloria de Dios...
te amo tanto
señorita del alma
mía, sin usted ya
es imposible estar..
Dígame si al verme
a usted, le pasa igual..
dígame, si piensa en
mi... quizás le pase
a usted, algo igual..
señorita, abra usted
su corazón... la
ilusión viaja en estos
tiempos, muy lento...
no hay, es difícil...
casi no existe... deme
la esperanza de que
invada en mi alma, la
verdadera dicha, de
amar y que me amen
sin, tener miedo a
morir en soledad,
un amor bien intencionado
con sabor a bondad
y un mar de felicidades
duraderas; señorita
dígame si estamos o no
estamos...

Agustín H. Castañeda

LAS MEJORES COSAS EMPIEZAN POR SU NOMBRE


Emilia hablas demasiado.
Emilia cantas mejor que un canarito en jaula de oro.
Emilia el día está feneciendo,
cosa que no importa, si su luz se queda en tus ojos.
Emilia me prestas tus brazos para dormir en ellos.
Emilia este día fue el mejor.
Emilia sonríe que estoy algo cansado.
Emilia consta de seis letras,
con tus ocurrencias no hay alfabeto suficiente
para escribir Emilia.
Emilia sabes cuantas emilias hay en el mundo,
verdad que no, no importa, yo sé que solo una,
al menos en el mío.
Emilia que día es hoy,
lo olvidaba, es el día en que emilia me leerá
un escrito al que llama poesía.
Emilia quién te enseñó tanto,
ni yo en tantísimos años de vida -sin contar los de muerte-
he aprendido.
Emilia tengo sueño, duermes conmigo esta noche.
Emilia vamos por un café con pan,
Emilia las mejores cosas em
piezan por tu nombre

GILDARDO CARRIÓN

VEN A MÍ


Yo vivía locamente enamorado
Y ciegamente perdido de este mundo sin pensar que tú existías y que ibas a ser el compacto de mí el amor es que mi vida era tan incierta como la soledad donde el cielo y la luna se ocultaban de mí hasta que Dios te puso en mi camino para ser feliz

Fue una de agosto cuando llegaste a mí, todo fue muy hermoso para mi vida ya que tú como arte de magia cambiaste mis días llenando de felicidad, entonces comprendí que los milagros existían al acabar con la soledad, es que al tenerte en mis brazos sentí por primera vez el calor de tu piel

Hoy soy muy feliz vida mía al tenerte a mi lado por primera vez estoy viviendo y alimentando mi alma con tus besos y caricias donde soy feliz al haberme enamorado del mundo donde vivo junto a ti absorbiendo toda la dulzura de tus besos llenos de amor donde mi corazón esta feliz al haberte conocido.

Ven cariño mío, abrázame por favor ven y mírame a los ojos y verás que esto no es sueño ven y mírame a los ojos, dame una caricia y de tus labios quiero ese beso anhelado que necesitan mis labios. para acabar con mis ansias y con esta sed de amor es que yo vivo locamente enamorado de ti y de tu amor.

Marco Nuñez

CAMPECHE


Caminé por la escarpa, mi cuerpo sudaba profusamente por el calor. Las marquesinas algo me protegían del inclemente sol. Todas las puertas y ventanas se hallaban abiertas. La gente miraba al exterior a través de los miriñaques.

     Por ellos descubrí tu bellísimo rostro. Tenías una vaga mirada, tus ojos claros denotaban tristeza o melancolía. No pude evitarlo. Aún sin que me vieras, tus ojos... se metieron en mí.

Antonio Fco. Rodríguez Alvarado -México-

HERMANDAD...


me siento atraído por mi hermana
venezuela... quiero hablar de ti
para llenar tu cuerpo de amor...
colombia albergó tus brazos
albergó tu sonrisa
albergó tus caminos
para decir... venezuela
tú eres grande y tu bendición
es tu felicidad... adonde tu vayas
yo iré contigo porque Dios nos bendice
a los dos... te quiero hermana venezolana
que este querer nos llene a los dos...

Leon Contreras -Colombia-

ATÁJAME


La verdad
desnuda
como la pasión
desnuda
erran
hoy
por mi hígado
de inveterado
somnoliento

Me conduelo
del ciego
cuando arrojo
con ímpetu apócrifo
mis lacrimales
al ciego

Sudo frío
los lunes
cálidos
sin madre
y sin
siquiera
su esquema
de mutilaciones

Sé que sueño
donde mal
me interno
sin perspicacia
en el fulgor
precipitado
por lo irrisorio
de mi caída.

Del libro Propaga de ROLANDO RAVAGLIATTI -Argentina-

SIEMPRE AL POLVO...


Tarde llegas al jardín
si entre miradas ajenas
lirios, rosas y azucenas
encontraron ya su fin.
Preguntar, resulta ruin
-nadie sabe a dónde vamos-,
si desechos nos quedamos
de cabeza o por los pies
nunca habrá segunda vez
¡siempre al polvo regresamos!

Reynaldo Armesto Oliva -Cuba-
Publicado en la revista Oriflama 30

I


De la chimenea se exuda
un humo perfecto
donde se condensa todo que es intimo
o el color de los inviernos de otros años.

Y lo miro.
Y me siento intimo y perfecto
como si estuviera aquí
el mismo yo que estaba en los inviernos de otros años.

FERNANDO CABRITA -Portugal-
Publicado en Luz Cultural

LA CIUDAD DEL SILENCIO


Si no podemos comprender a Dios en sus obras visibles, ¿cómo lo comprenderíamos en los
inconcebibles pensamientos que dan vida a sus obras?
Edgar Allan Poe, El demonio de la perversidad

Hasta la tragedia de Benarés poco se sabía del Dr. Miles Burford, un caballero que se presentaba como cirujano de la Casa Real. Sin embargo, los rumores sobre su pasado incluían experimentos con criminales, abominaciones varias y un exilio obligado. Alguna verdad habría porque su obsesión lo siguió hasta aquí. Se asoció a los Aghori, una secta de espiritualidad extrema que adoran a Shiva. Creen que lo bueno y lo malo, lo devoto y lo profano forman parte de un único todo y que, para
alcanzar la iluminación, es preciso cometer toda clase de infamias.
Andan desnudos y se untan con cenizas de los cuerpos incinerados.
Ingieren excrementos y los más devotos alcanzan un estado ulterior de conciencia comiendo cadáveres flotantes del Ganges. Juzgan que mediante este acto blasfemo obtienen poder sobre la muerte. El médico abrazó el credo de los Aghori pero urgido por un afán distinto. Al principio, sólo le era lícito participar en los rituales de magia negra y sexo con mujeres en sus días impuros.
Luego, un gurú lo inició en la ingesta maligna. Tras lograr el ascetismo requerido desafió la cordura
probando la carne de los muertos.
Entonces se proclamó Libertador de la Muerte y a partir de allí no era infrecuente ver procesiones que se allegaban con un difunto a cuestas.
Mientras fue gente de los Pueblos
Negros no pasó de un carnaval grotesco. El escándalo se desató cuando un director de la Compañía de las Indias Orientales trajo a su hija fallecida de tisis. Nunca hubo tanta gente en La Ciudad del Silencio.
Quizás la fe del Dr. Burford no era bastante o tuvo miedo de fracasar, el caso es que, además de la
nigromancia, himnos y mantras, adicionó una dosis de galvanismo. Sea por una cosa o la otra, la cara ovaladade la chica empezó moverse. Los espasmos se hicieron más evidentes.
En el auditorio se sucedieron los desmayos y muchos vomitaron. El rostro de la malograda se pobló de muecas. La última fue una especie de sonrisa diabólica. Después se deformó y explotó salpicando a los curiosos. El padre de la pequeña mató ahí mismo al médico y los cipayos masacraron a los Aghori. Es una lástima. La electricidad no era necesaria. Conmigo no le hizo falta.

Pablo Martínez Burkett (Argentina)
Publicado en la revista digital Minatura 155

20


-¿Qué se hizo de mis camaradas astrónom@s?
-¿Aún observan arrobad@s desde la roja muralla?

Cuando la tarde se apaga contra los ladrillos,
ellos recuerdan una bandera que ya no flamea:
parpadean, se les cierran los ojos, casi sueñan
con un cometa que escribe sus nombres en el cielo.
la habitante mira a lo alto y descifra el mensaje:
la niña que desfila por la mañana en el koljoz
de noche se cubre con la frazada y oye pasos.

Del libro La habitante del cometa 67/P Churyúmov – Gueramisenko de Alberto Szpunberg -Argentina-
Publicado en Estación Quilmes

IMPRESCINDIBLE


Todo busca un apoyo:
el mar,
la piedra,
el hombre.
Vale un hilo delgado
o una hebra de lluvia.
Sólo hay que descubrirlo,
o quizá
inventarlo.

Del libro Hallazgo tardío de SERGIO BARTÉS -Argentina-
Publicado en Editorial Alebrijes

EL PATIO TRASERO


Tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos
Porfirio Díaz

Nunca lo supe, pero ahora dicen que nací en un patio trasero,
más viejo, más antiguo que los árboles más altos del norte,
con más historia que la siniestra casa blanca de enfrente.
Aquí la hierba se cultiva con indigno y contento desorden,
para que allá la consuman y disimulen sus conciencias,
mientras sus hijos empuñan armas en los colegios
y sus padres empuñan armas en los mercados,
mientras las madres pintan de sal las bolsas negras
y el amo de casa practica golf cada mañana.
Vivimos en el patio trasero más grande del mundo
pero no conocemos el miedo del ántrax
ni el detector de metales para niños
ni el miedo silenciado con drogas militares
ni arco iris de alarmas sonando en la noche.
En nuestro patio trasero crece el maíz sin pesticidas,
los huevos son de gallo y de gallina,
las vacas engordan con forraje y no con las hormonas.
Poseemos flores, remedios, recursos naturales
y un sin fin de tradicionales comidas:
mole, arepas, asados, moros con cristianos, cara pulcra,
postres de frutas frescas y frutas cubiertas de azúcar.
Y uno que otro Mac Donalds.
Hay rosas, claveles, azucenas, y para los novios: azares.
Y en años pasados, la bella amapola que ahora es prohibida
porque el amo del norte la usa para hacer drogas finas.
Tenemos ríos, lagos, mares de verdes y azules tonalidades,
Volcanes, bahías, cascadas, desiertos.
Oro, plata, cobre, petróleo,
 la mano creadora del artesano y brillantes cerebros.
Aquí no se fabrican poblados enteros con jardines artificiales,
habitados por rostros de plástico con dinero de plástico
que piden para llevar su comida de plástico en dogui bags.
Pobres vecinos del norte que dependen para vivir de los recursos
de este hermoso, vasto y altivo patio trasero.

LINA ZERÓN
Publicado en Gaceta Virtual 124

EL POETA DA UNA VUELTA


(A la manera de Robinson Crusoe)

MALES

Todo lo que tengo es no tener un Camino
Voy solo sin tener a quién decir estas cosas
No soy un hombre que sea capaz de vivir solo
Me rodeo de mi propia incertidumbre

BIENES

El aire de los carboneros está fresco
Las palabras de la gente ya no me asombran
Hago las cosas del modo más dable posible
No tener un camino ya es bastante

Del libro El poeta da una vuelta a su casa de Robinson Quintero Ossa
Publicado en Periódico de poesía 97

LA ISLA


¿Qué le pasa amigo?, con esas palabras me recibió el Dr. Greemberg, un médico psiquiatra muy
recomendado. Sus ojos me observaron detrás de las gafas de grueso marco que achicaban su afable
rostro, mientras titubeando yo le contestaba: Este..., Yo..., no se cómo decirle Dr..., me siento muy
tenso, hace un tiempo que me cuesta dormir, Ud. sabe, los problemas en el trabajo, la familia, todo
se encarece Dr., ¡pero todo!, la inseguridad, el tráfico tan pero tan congestionado!, la otra vez crucé
la calle, y por poco me atropellan, ya no sé qué hacer Dr., todo se me hace cuesta arriba, ayúdeme,
por favor se lo pido. Y con éstas palabras terminé mi descargo sintiéndome más aliviado. Bastó la
mirada solidaria del médico para sentirme comprendido, y luego de un sumario interrogatorio me
extendió la prescripción, y al mismo tiempo me explicó cómo y cuándo tomar los comprimidos
recetados. Con un apretón de manos finalizó mi consulta, al tiempo que me decía:
Quédese tranquilo amigo que todo se va a arreglar. Al salir del consultorio me di cuenta de la
gran cantidad de pacientes que esperaban su turno. De la farmacia me fui a casa lleno de
entusiasmo y optimista. Antes de acostarme tomé la medicación, eran unos comprimidos celestes
que llenaban todo el frasco. Como de costumbre, di vuelta, y más vueltas en la cama, hasta
encontrar la posición más cómoda para conciliar el sueño que tan difícil se me hacía. No sé qué
ocurrió, pero impensadamente me sentí transportado en el tiempo y espacio, en un viaje incierto
y misterioso. De pronto llegué a destino. Mis plantas pisaban la arena firme y suave, pero no sentía
mi peso, esa sensación de ingravidez era maravillosa, por primera vez en mucho tiempo no me
dolían las piernas, y sobre todo las rodillas, tiré el bastón de contento que estaba, miré a mi
alrededor y era increíble lo que veía: el cielo era una gran sábana celeste claro que se extendía
sobre mí, el sol en lo alto lo iluminaba todo, pero su luz no hería mis pupilas ni quemaba mi piel.
Y el mar, ¡el mar!, abrazaba esa lengua de arena perdida y solitaria, rodeada de sus aguas
transparentes, verdes esmeraldas, templadas, en cuyo fondo cardúmenes de peces multicolores
zigzagueaban por doquier.
Palmeras datileras, rodeaban la costa y múltiples senderos conducían a hermosos jardines y
arboledas, cuyos frutos colgaban tentadores de sus ramas. Y en lo alto de La Isla, la sólida
construcción de piedra se elevaba como un templo majestuoso dedicado a la Creación. Una larga
escalinata que comencé a subir me llevaba hasta ese, llamémosle Obelisco. Ni cansado ni perezoso
llegué a él. La vista desde sus alturas era magnífica. Me sentía como el primer ser que pisaba ese
atolón. La brisa acariciaba mi cuerpo, y como si hubiera un invisible anfitrión, mis ojos se
dirigieron a la mesa servida en el medio de la galería. Una gran jarra de cristal se apoyaba en el
centro, cuyo contenido rojo y brillante como el rubí, delataba un vino exquisito, del cual me serví.
El primer sorbo fue una delicia. No puedo expresar con palabras lo que sentí al probarlo,
igualmente con las ricas frutas de todos los colores y gustos, los sabrosos bocados de frutos de mar,
aves y carnes cuya variedad tan grande confundía mi gusto. Lo más lindo era que podía comer, y
en gran cantidad, y no me sentía lleno, ni las tripas me molestaban con sus gases. Y mi aposento,
era de no creer. Una amplia habitación, su techo era una cúpula transparente, a través de la cual
se filtraba la luz del día, y las nubes viajaban interminablemente. Deposité mi cuerpo en la cama
redonda, y me sentí flotando en el aire, era bárbaro, nunca antes me había pasado. Un gran
jacuzzi completaba las comodidades. Sumergí mi cuerpo y las aguas me cubrieron hasta el cuello.
Espumas perfumadas se adherían a mi piel. El agua se renovaba automáticamente. Sin poder
entenderlo un suave y relajador masaje acuático alivió la tensión de mis músculos. No recuerdo
cuándo ni cómo me desperté en la cama.
¡Me sentía como un pibe!, renovado, con ganas de jugar a algo, curioso por todo lo que veía y
experimentaba. Bajé a la galería, y en la mesa habían preparado la cena. Caldos y ensaladas.
Panecillos recién sacados del horno y mantequilla. Frutas, postres, bebidas e infusiones. ¿Qué más
se podía pedir?, estaba en el Paraíso. Apenas madrugaba, una voz íntima me despertaba, bajaba
hasta la costa y me internaba en el mar, en cuyas tibias aguas nadaba y nadaba , sin cansarme.
Una vez me sumergí en un lugar profundo y descubrí una caverna, me atreví y entré en ella. La
luz fulguraba por encima, di unas brazadas y llegué a la superficie. Era un lago submarino, cuyo
espejo de agua reposaba bajo el mar, ¡que maravilla!. Varias veces salía y entraba en él,
deleitándome con su belleza. Exploré La Isla, sus jardines y bosques, probé de todos los frutos,
habidos y por haber, unos más sabrosos que otros. Los manantiales de agua dulce y la frondosa
vegetación que los rodeaba eran indescriptibles.
Rápidamente pasaron los días y las noches. De pronto algo cambió.
Una noche sentí ruidos extraños que me desvelaron. Salí de mi aposento y me encontré de
improviso con otra persona, que iba de un lado para otro maravillado por lo que veía. Nos
presentamos y así me enteré que era paciente del Dr. Greemberg. Que les voy a contar, al poco
tiempo La Isla estaba atiborrada de pacientes del Dr. Greemberg, y todos medicados con pastillitas
celestes. Lo que había sido al principio un vergel se convirtió en un infierno. La congestión
humana era terrible. Todos nos quejábamos y nadie estaba satisfecho, al punto que se organizaron
reuniones secretas tipo Vudú, deseándole todo tipo de males indecibles al Dr. Greemberg.
Ese día el consultorio estuvo cerrado, y el siguiente también. Dicen que el Dr. Greemberg estaba
enfermo. En el consultorio del Dr. Levin, (otro médico psiquiatra), éste había terminado de
examinar al exhausto y demacrado Dr. Greemberg, y le estaba prescribiendo los comprimidos,
cuando éste último vio la receta se alarmó, y le pidió que por favor de ninguna manera y por
ningún motivo le recetara pastillas celestes, de cualquier otro color sí, menos celestes...

Boris Bilenca
Publicado en Literarte 94