Pequeña niña,
maravillosa bailarina,
de cuentos y poemas
tu vida estaba llena.
Tu perfume era celeste
y tu pluma era viajera
por esos mundos ocultos,
resguardándote del miedo
que se hacía eco en tu hogar.
Pequeña niña poeta,
te arrancaron tus pinturas
con maldecidas palabras
que al corazón herían,
y era todo piedra,
y descalza caminabas
haciendo heridas y heridas,
entre años y años,
la ilusión la perdías.
Pequeña niña de ciencias,
tus preguntas y tus dudas
sobre el Universo y la Tierra,
pequeña niña de letras,
de teatro que escribías,
era tu mundo,
era tu vida.
Pequeña niña poeta,
¡qué tristes fueron tus hados!.
Caminante y luchadora,
fuerza en esa alma de niña,
que fueron pasando los años
y menguó tu algarabía.
Aquí está tu niña,
dentro de ti,
que llora sus fracasos,
que la arropas con jazmín,
que no desea sufrir,
que se perdieron sus manos finas,
su risa,
y ese payaso que en ella vivía,
haciendo siempre reír.
Se aletargó su sonrisa
en un mar de confusiones,
de un dolor inmenso...
Ya no hay retorno,
ya las huellas se clavaron
en las áridas alas
de gaviotas rotas,
de cielos sin dueños,
de tierras sin abonos,
de luces apagadas,
de una vida muerta... sin Ti.
CUADERNO VERSOS EN EL ALMA de
MILAGROS RUBIO MAS
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