Desbordado de alquimias
canalizo insólitos avatares
en el moho encrespado
de enrejados suburbios.
Y las felicidades
son como una sinfónica
que componen
su tocata y fuga.
Y el amor
con su bagaje
peregrina el romanticismo
de mi dulce pecar.
Y mis anhelos
corren por mis venas
alimentando las células
de corpóreas eventualidades.
Destilo mis desánimos
perdido en lontananza
de ser y no ser
y sonrío… y sonrío…
porque ése es el juego…
Juan Lopresti
Bella elección, me gusta este poema, plasmé en él mis sentires en forma cabal. Muchas gracias.
ResponderEliminarBella elección, me gusta este poema, plasmé en él mis sentires en forma cabal. Muchas gracias.
ResponderEliminar