miércoles, 6 de enero de 2016

¡VIVE EL POEMA!


¡Que te gobierne un verso!
Vocifera, por tus calles el amor prohibido de aquella dama,
róbate el beso a la pasión,
abraza la pena, y hazla tuya,
pero empápala de regocijo,
pinta con tus manos de Van Gogh, la oreja del alma,
escribe en los muros de la ciudad, el verso clandestino,
acaricia sus curvas, acaricia la curva de su sonrisa,
camina bajo la lluvia y lava la culpa,
sécate las lágrimas,
¡Vive el poema, vive el verso y su más grande entrega!
libera el rencor
y entrégate, aunque el dolor mañana te agote los segundos de vida.

Perdemos vida ahora,
y a cada tristeza se nos va una alegría,
que extrañaremos de viejos,
que extrañaremos de cansados,
a cada golpe perdemos fuerza,
a cada miedo perdemos valentía,
a cada riesgo, ganamos vida, y recuerdo sagaz.

Lee con tanta pasión y amor estos versos
como fueron escritos,
a ti te escribo, que me das vida al leer,
que me recuerdas aunque no exista,
que me das honores de devolverte una esperanza.

Porque,
se escribe a la pena, para hacerla bella
al amor prohibido, para hacerlo posible y encarnizado en ilusiones,
al cóndor herido, que busca refugio en dos manos,
al niño perdido en cada corazón.

No pretendo hacer una revolución,
solo quiero despertar el corazón de quien me lee,
de quien me da razón de existir.

Ginna Vanesa Pérez Noguera
Publicado en suplemento de Realidades y Ficciones 66

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