jueves, 14 de mayo de 2020

ÉL MUERDE COMO ESCORPIÓN Y ELLA NO LO MIRA


El deseo es un escorpión, piensa él introduciendo un dedo en el café caliente para disolver el azúcar. Ella entra como si él no estuviera. Nunca se saludan. Él la desea cada vez. La forma en que ella lo ignora es insultante. Pareciera condenado a fingir que ella no existe. Él se levanta, muerde como escorpión sobre sí, y deshaciendo la mordida le dice eligiendo las palabras: “Deseo tener sexo contigo”. Y ella responde: “Sí.” Y él no puede traducir: “Sí, lo sé.” O: “Sí, vamos.” O: “Sí. ¿Y qué?” Él no lo puede traducir porque ella no lo mira.

Del libro Bla, bla, bla, bla, bla sobre el amor de FRANCISCO GARZÓN CÉSPEDES

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