domingo, 24 de mayo de 2020

TRAZAS


a mis colegas de Barcelona

Sobre la porosa lisura de madera
se expande la harina,
que la mano ahueca como un nido.
En su lecho clara y yema unidas, juntas, confundidas.

Recibir en la piel la húmeda adherencia,
marcar con las yemas,
dejar ir.

Luego, con un palo,
se alisa la masa al grosor de un papel.
Un niño, sobre la prosa lisura
con los deberes de la lengua materna,
con otro palote, vertical y repetido,
le pone al renglón las rejas de la palabra escrita.

En las primeras trazas
se cocina un orden y un sentido.
Borrar con la masa y comerse las letras
son las primeras gramáticas digestivas.

DANIEL CALMELS -Argentina-
Compartido por Rolando Revagliatti

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