sábado, 13 de mayo de 2017

LO QUE REALMENTE SABES ES...


Pues claro que se iba, qué otra cosa podía hacer, el tiempo se había agotado y se iba, se iba muy lejos.
Hola y Adiós
Ray Bradbury

El anciano Will decidió que había aprendido lo suficiente durante su vida y despidió al joven caminante. Cerró la enorme puerta de hierro de su casa y salió también al camino, había llegado el momento de compartir su sabiduría. De Europa, donde no había nadie más sabio que él, bajó al África; sin embargo aprendió que el sol allá es más fuerte. En nueva Zelanda, que la belleza de los paisajes existe también allí. En Asia aprendió que millones, juntos, pueden ser felices. Cruzó el gran océano y vio inmensas cataratas que debieron haber sidas talladas por Dios. Caminó y fue viendo cosas que nunca había visto en su vida.

Un día llegó a una casa, tocó a una enorme puerta de hierro y un sabio anciano, luego de abrirle, le preguntó: ¿Qué desea, joven?

Abel Guelmes Roblejo
Publicado en la revista Arena y cal 248

No hay comentarios:

Publicar un comentario