EN MITAD
En mitad de la tormenta
una gotita de agua
reflejaba la belleza
de una blanca nubecilla
que era un hilo de inocencia.
En mitad de las más grandes
y desgarradoras pérdidas,
siempre acaba uno encontrando
esa pequeña moneda,
con la que apenas contábamos,
y es la que al fin nos consuela.
ORO
Oro es el oro, ¡y basta!
Que basta y basta al oro,
y es más que suficiente
para el oro, ser oro.
La hojalata,
por más que se disfrace,
será siempre hojalata.
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