Escúchame muda y sola,
niña, niña de mi sueño,
niña de mis amores y
de mi despierto temprano.
Escucha la voz, te agarra
de la mano, de la mano,
sentir inimaginables
cosas, semeja duro ébano
la ardiente niña, la amo, amo.
Aunque me deje risueño,
soñando-te entre mis brazos,
que dormías como antaño,
que en mis brazos te tenía
soñando un sueño en vano,
soñando, soñando, amando.
Juan Junquera Borrazas -Conil-
No hay comentarios:
Publicar un comentario