martes, 10 de junio de 2014

NO PUEDO DECIR QUE EXISTAS


No puedo decir que existas,
porque estés ahí.

Te veo,
te toco,
te escucho.

Pero, sólo son pobres noticias de tí.

Nada, de ellas, eres tú.

Sólo cuando navegues en mis lágrimas;
sólo cuando tu voz se acurruque en mi corazón;
podré abrir los sellos de tu tesoro.
Sólo entonces,
sabré que existes.

Sólo cuando tus escalofríos inflamen mi piel
y cuando tus besos escapen de mis suspiros ...
sólo entonces sabré que existes.

MANUEL JIMÉNEZ
Publicado en el blog instante cero

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