De repente el acorde
de una pieza dejada
olvidada en la infancia,
y plena aún, empero,
de su fuerza prístina,
vívida de aquella edad.
Limpio tu sonido
de violín desnudo,
grave y ensimismado,
como si retuvieras
en tus heridas notas
un hecho conmovedor.
¿Eres, dime, acorde,
la llave de un suceso
que marcó mi infancia,
tal vez la pieza clave
de mi primer amor?
¿O fueron tus notas
las claves de la impronta
de un hecho luctuoso
que marcara mi infancia,
y es mejor olvidar?
Del libro Canciones silvestres de ULISES VARSOVIA -Chile-
Publicado en Un día es un día Ágora
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