Estaba sentado yo en la capilla del barrio,
entraban los fieles con total devoción,
de pronto mis latidos no tenían control,
no podían creer lo que miraban mis ojos,
la figura más hermosa de esta creación,
su sonrisa de ensueño me enamoro,
su vestido de princesa de cuento de hadas,
resaltaba la ternura que ella desplegaba,
aunque no lo mencionaba pedía su compañía a gritos,
cuando se sentó a mi lado me puse nervioso,
solo pude decir un hola y luego un adiós,
cuando se fue, se me quedó grabado una sonrisa,
es uno de esos domingos que no se olvida...
Kardenal de los sueños(Dennis Olivas) -Perú-
Muy buen poema, me hace sentir como me enamore a primera vista
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