jueves, 25 de febrero de 2016

REDENCIÓN


Al declinar el tiempo
cuando el colorido se confunde
con el gris de la jornada
o la resignación piadosa
se acurruca, toda apacentada.
Se puede aún distinguir
lo relativo y capricho fatal
que fueron las caídas arteras
cuando a la otra orilla pertinaz
latía el anhelo inicial de la vida.
Cómo las cadenas pudieron más
hasta despojar la nada, nada
entre manos; ruindad y erosionada
esquirla de sufrimiento, oscurecida
toda la noche de los delirios.
Acaso a eso llegue después
de candorosas ramblas y parajes
envueltas en sosegados aromas, esquivas
y calmadas madrugadas tapizadas
de rocíos bajo los arrayanes de tul y luz.
No fue posible concluir así, más
la palabra germinal, aquella eterna
jamás tuvo descanso ni tregua,
he aquí blandiendo resuelto entre madreselva
el último rumor de amar a la piedra, cimiento.

Orlando Ordóñez Santos -Perú-

No hay comentarios:

Publicar un comentario