sábado, 27 de febrero de 2016
MI TEDIO
No solía ir sobre las crestas de los montes,
ni me encajonaba en las telarañas de los pinos.
Hoy me prolongo decidido entre barrancos,
asilo de serpientes.
Quizá y reconducido en los senderos de martirio,
ansío distinguir tristezas de alegrías.
y me sorprenden los ocasos en rincones húmedos
de tedio sombras y silencio.
Las caricias recordadas son manos de hierro
horadando la piel
aprisionando las entrañas.
Rara vez llega una ráfaga
la gota de agua
que impida
entregármele al suicidio.
Del libro TROCITOS DE ELLA EN MÍ de OMÍLCAR CRUZ RESTREPO -Colombia-
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