jueves, 25 de febrero de 2016
MASTRANTO DEL CAMINO
Siento mi alma anclada en tu corazón abstracto sentimiento integrado al pensamiento.
Profundiza la vida el amor que calcina
te siento en mis sueños al deslizarte a
mi lado.
La brisa entre las acacias se estremece
con nuestras miradas, ensombreciendo
la estancia.
Aúllan los truenos anunciando tormenta
taciturna entre sombras, del cielo se
desgranan las nubes.
Ojos pardos con escudo de lágrimas
oscuras como flechas en el destierro
abriendo los muros del camino.
Fragancia del mastranto dormido la
brisa ahueca sus ramas, a los lados la
madera seca del cerco y la hierba reverdece entre las hojas muertas donde
florecen margaritas.
Amarilis Salazar -Venezuela-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario