EL SOL
El Sol, me gusta el Sol.
Día tras día está ahí
y siempre y siempre es Él
No es como los políticos,
no es como los actores,
no es como la mujer,
no es como el hombre.
El Sol es el Sol y no se presta a dudas
Él es hoy y siempre es hoy.
No es de: “Me equivoqué y hoy no salgo.
y mañana quién sabe.”.
Su palabra es rotunda e inequívoca.
El Sol, me gusta el Sol,
día tras día está ahí
y es Él tal como es Él,
sin vuelta de hoja.
Nosotros, miserables criaturas,
estamos a años luz de ser el Sol.
EL AMOR
El amor no es una suculenta comida en un restaurante de lujo,
y no es un tenedor ni una cuchara, y no es un cuchillo,
ni es ni será nunca un buen negocio;
que no es una botella el amor y no es un vaso rebosante de vino.
No es el amor un auto, ni es un collar de perlas orientales,
ni un anillo de plata, ni una pulsera de oro.
El amor no es un rabo ni una oreja de un triste toro muerto,
ni un partido de fútbol, ni un gol de esos que arrancan un febril griterío.
No es el amor, no, un desfile de espigadas modelos
y no es el amor una película romántica de Hollywood.
El amor es el amor y tal vez algún día lo sabremos,
por ahora y ahora, y aquí, nadie sabe lo que es el amor
y eso es así y no más, por más que unos y otros
hablemos del amor, como hablamos de la muerte y la vida
y de tantas y tantas otras cosas, como todos hablamos,
de las que no sabemos y no sabremos nunca jamás nada.
JUAN CERVERA -México-
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