Al abrir mis ojos
busco tu mirada,
sólo encuentro
tu ausencia
impregnada
en mi almohada.
Acaricio ilusiones,
dibujando
en ella tu rostro,
te abrazo, imagino tus labios,
me cierro los ojos;
suavemente los beso.
Abrazo mi almohada;
compungida caigo
en un mar
de llanto,
lentamente muero,
por ese amor lejano.
Este frío silencio
cual témpano
que cubre mi lecho,
se estremecen mis labios
buscando refugiarse;
al abrigo en tus besos.
¡Amor mío, vuelve!
Vuelve antes que mi alma
mi cuerpo agonicen y;
se escurra tu rostro
de mis manos,
me lleve a la tumba la ilusión, de habernos amado tanto.
NERY. Y. López Cubilla -Paraguay-
No hay comentarios:
Publicar un comentario