Le he gritado a la cara a mi enemigo y vomitado todo lo que había en mi interior. No, no he tenido de él compasión como él no la tuvo de mí. Cada palabra eran puñaladas para aquél que algún día amé. La voz me tiembla y un calor recorre mi cuerpo mi mano no se quiere detener y cual látigo golpea su rostro. Quiero tu cabeza grité y la de los que me lastimaron también. La venganza está en mis manos pero... ¿pero por qué no puedo disfrutarla? ¿por qué no me siento bien? 50% mi culpa 50% tu error. Que comience el juego en donde perdemos los dos... Yo tu condena tú mi perdición.
Angeles Delamor
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