miércoles, 24 de febrero de 2016

ADAGIO


Cuando uno no sabe a qué santo encomendarse
a qué fetiche
a qué amor amuleto
a qué fuerza
a qué magia
a qué tío bonachón
a qué energía suprema
a qué número o seña
a qué jueves o sábado
a qué recuerdo dulce
a qué lucha ganada/ o empatado lo menos/
a qué infancia de trenes
a qué Libertadores
a qué abuela
a qué día de aquéllos

entonces significa
que nos estamos yendo a la mierda
irreversiblemente.

Carlos Patiño -Argentina-

No hay comentarios:

Publicar un comentario