martes, 19 de agosto de 2014

ESPÍRITU EN EL FUEGO


Tu cuerpo de finales de mayo
como junio engastado en el espejo
nimbado de bromelias
que se desangran bajo el crepúsculo.

Tu cuerpo de atardecer sin nubes
como un unicornio
galopando hacia el misterio,
coronado de yataganes
que se engarzan a tu nombre.

Tu cuerpo de trueno visual
y relámpago sonoro,
como lluvia equilátera
suspendida sobre una duda,
emoción que se arruga
bajo el incendio de una mirada.

Tu cuerpo de comienzos de noviembre
vestido por las ardientes manos
de un mediodía moribundo
como un dulce y huérfano arroyo
que tiene notas musicales
en vez de agua,
arpa pulsada por golondrinas
bajo el tranquilo manto
del atardecer.

Tu cuerpo de duda satisfecha
de misterio resuelto
de amor perdido y rencontrado,
de pelirroja espada de ojos azules
con una flor en el filo.

Tu cuerpo de vuelo de halcón en picada
de luciérnaga antes de entrar a un espejo
de ecuación de emociones
que se resuelve al anochecer.

Tu cuerpo de lago azul
elevándose sobre la noche,
y mis inmensas ganas de ti
que se suicidan,
porque a los que ya estamos
muertos por amor,
al plano físico
no nos dejan regresar.

VÍCTOR DÍAZ GORIS -República Dominicana-

No hay comentarios:

Publicar un comentario