domingo, 3 de agosto de 2014

DANTE ESCRIBE EL INFIERNO EN MI BOCA


Sucede ahora que la edad del hombre
es un impenetrable averno.
Ella vive desgastada de memorias.
Ella sueña en secretos desandados.
Ella escribe a Mneme en el limbo.
Ella trenza un moño
a la vida en anunciación.

No hay Ovidios, en versos asomados
al encenderse  sus ojos a la luz,
ni Petrarcas en su templo, descansando en sonetos.
Su vieja alforja se asoma
repleta de estrellas suspendidas.
El intervalo de su vida hoy es,
como la dama de azul
que hundiendo su daga,
fenece en el olvido.

La tierra, no es más el soplo de su alba
La estatua sustituye la ceniza de su agua
No hay sonetos ni muertes
porque ellas piden silencios
en el abismo huesudo
que perfuma el viento de amapolas.

El germen de su piedra,
trepa lentamente,
recorre el pasillo secreto
mientras su cáliz se arroja a profanación
en el sexto círculo
en donde la herejía clausura habitáculos.

Hoy, Dante, escribe el infierno en mi boca
y ahuyenta la iniquidad de mi memoria hasta el morir.

Gloria Dávila Espinoza -Perú-
Publicado en Suplementos de Archivos el Sur

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