ROMPER EL SILENCIO
La pared grita
taladra el blanco
La pared grita
herida que se abre
La pared grita
con todas sus fuerzas
La pared grita
las palabras que ella calla
INAUDIBLE
Gritaba a través de todos sus poros. Su piel exudaba dolor. De haber sido más perceptivo, se habría dado cuenta. Pero atento como estaba, sólo a sus palabras, no supo leer sus silencios.
ERROR DE CONCEPTO
Cada año trataba de sorprenderla. Por su cumpleaños, se esmeraba en buscar el regalo perfecto, gastaba lo que no tenía con tal de complacerla y encontrar su sonrisa. Pero ella, indefectiblemente, respondía con su apatía. Él no veía que no eran regalos lo que ella necesitaba para volver a ser feliz.
CONCESIONES IMPOSIBLES
Le pidió que sonriera. Parecía fácil. De un modo natural, dadas las circunstancias, no le salía. Pero podía esforzarse. Era una concesión pequeña. Lo intentó.
Realmente lo intentó. Su boca se convirtió en un rictus amargo. Lo aparentemente sencillo, se volvió una tarea imposible de llevar a cabo.
Del libro Prismas de
Mónica Rodríguez Jiménez
No hay comentarios:
Publicar un comentario