Déjame recorrerte con mis manos,
hallando todas tus adversidades.
Ésas que ocultas, siendo realidades
descifrándolas como chabacanos.
Permite descubrir anhelos sanos
dándole gozo a tus curiosidades,
expectantes por mis proximidades
con nuestros caracteres campechanos.
No finjas como estás acostumbrada,
deja a la parentela que pregone.
Afronta tu premura exagerada.
Y si eso es vicio por qué, dios dispone.
Bienvenido sea el fango y morada
del llamado delito que propone.
EMILIO MORENO
No hay comentarios:
Publicar un comentario