Cuando te observo
mi mirada
se pierde en el horizonte.
No hay belleza que pueda
describir tu divinidad.
Me transportas a lo infinito
y profundo de mi ser.
Me induces a elevarme
a perderme junto a ti.
Tu grandeza es inigualable,
dusfruto tus matices.
Me fascina cuando te
sonrojas ante mis ojos.
Pero que decir
cuando me muestras
la pureza de tu blancura;
medito y te invito
a perdernos en el tiempo,
haciendo eterno el momento.
Cuando te vistes de azul celeste
tus Ángeles son mis huestes.
Cuando oscureces me invitas
a fugarnos en un mismo sueño
profundo por una eternidad.
F. Janeth Elizarraraz O.
No hay comentarios:
Publicar un comentario