viernes, 10 de agosto de 2018
ANTES, AHORA, DESPUÉS
Antes de yo conocerte
era un eco sin oído,
la perpetuación de un ruido
que se reduplica fuerte.
Llegaste, cesó la muerte
de llorar en mi costado.
Contigo vivo hechizado
cantando la melodía
de tenerte, vida mía,
con música en el teclado.
Ahora gozo la dicha
de padecerte con fiebre.
Sin espinas en pesebre,
de antojos se me encapricha
la piel. Eres como ficha
de la suerte. Apuesto, gano.
Soy un melodioso piano
íntimo que te interpreta,
un parque con su retreta.
¡Mi mano en tu cuerpo es mano!
Después y siempre estás tú
en guirnalda helicoidal
para enredarme floral
letra a letra hasta la u.
Infinito es el menú
que me pondrás en el plato.
Cada noche sin recato
cantaremos en el lecho,
un himno de pecho a pecho,
un esdrújulo arrebato.
Jorge García de la Fe
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