Mujer, cuando te miro
no puedo evitar un suspiro;
vuelve a mi mente tu
reflejo en el espejo.
¿A dónde fue la rosa, tan
hermosa que adornaba
con su presencia en mí; el
derecho de ser?.
Se marchito la flor, los pétalos
cayeron al suelo, se durmió
el fulgor, que robaba mil
suspiros de amor.
Mas no se seco, pues Dios
es Grande e infinito en amor
y el cielo de ti se compadeció
y de belleza interna; te dotó.
Quizás la juventud, sea pasajera
la piel se arrugue, y hasta el cabello
pierda su color, pero hay algo,
que jamás muere; y eso se llama:
Belleza Interna,
Fruto Del Alma Sincera.
Noelia Arreigue -México-
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