Me acuso de olvidar tus mandamientos.
Me acuso de no saber amarte.
Me acuso de soñar demasiado.
Me acuso de ser feliz.
Pido perdón y una penitencia.
Prometo también no olvidar
y aprender a amarte
al tiempo que dejo de soñar.
Sé que Tú me perdonarás
sin importar que haya hecho
porque eres todo amor
y sé que me amas intensamente.
No sé si yo perdonaría
con tanta facilidad
ni si sería capaz de amar
con tanta profundidad como Tú.
Soy un simple mortal
lleno de defectos e imperfecciones
que no siempre actúa correctamente
ante situaciones difíciles.
Perdona mis dudas,
mis cavilaciones, mis traiciones,
porque a veces mis pensamientos
se desbordan y me alejan de Ti.
Pero siempre vuelvo
porque solo en Ti encuentro
la paz que tranquiliza
mi espíritu inquieto.
JOSÉ LUIS RUBIO
No hay comentarios:
Publicar un comentario