jueves, 21 de agosto de 2014

DOLOR


El placer y el dolor, mudos hermanos
en la misma familia coexistentes;
en paralelo van, por diferentes
caminos, pero siempre tan cercanos.

A veces se entrecruzan, y sus manos
se rozan en caricias complacientes,
o se agreden a golpes, insolentes,
más que actitud casera, de villanos.

En amor, el placer marcha del brazo
de la desolación y del zarpazo,
siempre ruda sorpresa, aun si prevista.

Y no puede decirse quién más fuerte,
más hondo, más voraz; cada uno vierte
su tipo de veneno fatalista.

FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario