Arrebol que circunda mis caderas,
en psicodélica experiencia
de alteración incandescente
cuando posas tus ojos en ellas…
Incautela y arrebato de euforia
llena de incertidumbre y espera,
coronada de, si acaso,
incidiendo tu mirada en mis entretelas.
Nómbrame y acudo,
visitar tus entrañas, llenarme de ti.
Nómbrame y vaciaré deseos inconcebibles,
paseos en la arena, tardes de leyenda.
Nómbrame y no buscaras instantes
serán fugaces mis silencios,
el gemido arañará el tiempo.
Nómbrame y que el amanecer nos encuentre,
… dormidos en el mismo sueño...
LOLA WIZNER Y FEMÍN JESÚS VADILLO
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