Me hundo en un mar de sangre.
Como un barco atravesado por la herida.
Y en ese mar de corazones. Y de pieles desprendidas.
Voy de corriente en corriente.Y de guerra en guerra.
Como espuma de metralla. Como sirena de ceniza.
Me hundo en un mar de sangre.
Con el peso del llanto sobre mi espalda.
Con mis manos sosteniendo mi pulmón y mi garganta.
Con el miedo de la bomba sobre mi frente.
Y en ese mar de latidos sin corazones
me arrastro de corriente en corriente.
Como naufraga del llanto y de mis emociones.
Me hundo en un mar de sangre.
Siendo ese barco atravesado por la herida.
Y en ese mar de corazones. Y de pieles desprendidas.
Voy de guerra en guerra. Y de corriente en corriente.
Como el pulso de vena en vena.Y como el níquel de bala en bala.
Me hundo en las pieles. Como en la tierra blanda.
Me hundo en un mar de sangre.
Con mi esqueleto devorado por las alagas y por la muerte.
Y en ese mar convertido en piel y en espuma,
Voy de pueblo en pueblo. Y de orilla en orilla.
Hundida en ese mar de sangre...
Soy a veces la España del 36. Y otras veces palestina.
Debora Pol.
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