Las coplas de mi memoria,
sirven de mucho consuelo,
porque ya el blanco pañuelo
no era más que verde escoria.
Con poca pena y sin gloria
me queda ronca garganta,
desde Pitttsburgh hasta Atlanta
como loco fui gritando,
y el ombligo tiritando
porque el frío está de planta.
Eloy Nepo
No hay comentarios:
Publicar un comentario