Pesar, inquietud, cansancio aferrado entre mis manos,
medito al tiempo ido, al ser amado,
a la efímera cercanía de antaño,
mi alma en lapsos
se escapa.
Soledad en mi habitación desnuda,
sin la presencia de tantos angelitos,
parí con dolor y el hoy me toca,
la ausencia de
ellos llega.
El bullicio de esos pasos no se escuchan,
aquellos que esperaban mi presencia,
los que corrían a mi encuentro,
abrazos frágiles,
besos lejanos.
Hoy sólo quedan los sueños de madre agotada,
reviviendo la paciencia de horas de desvelo,
y la alegría de tantos bellos días,
lo recuerdo me lleva
a la distancia.
Esta distancia alejada y esparcida,
la que recorro con ansias cada día,
visitando mis desvelos y mis ansias,
el tiempo es sabio y
me complace.
Pues me abrazan personitas importantes,
es la esencia, son los retoños posteriores,
los que traen mi calma y paz plena,
los que me ayudan a suplir
tanto lamento.
Del libro "Pasos De Niña Y Poemas" de
Ariam Diesel
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