Amazonas,
Gheisas,
Venus,
Divas, prostitutas,
Polipatéticas,
Histriónicas,
Saturadas amorosas,
Y elegantes mujeres.
Se convierten...
En el círculo plástico,
que abraza mi rostro de cristal.
La paranoia,
teje impulsos de madera,
Y mantos de hierbas en mis manos.
Y tú,
Prevaleces,
Libertina,
Envuelta en hojas infinitas de papel
Y lluvia.
Que crecen,
Para besar mis labios.
Permanecemos juntos
Como dos pájaros sin alas.
Nos miramos en el sueño,
Resignados a morir.
Yo amo tu cuerpo...
Tan lleno de huesos.
Yo amo tu espalda, suave como la seda.
Y tú,
Amas mis uñas mordisqueadas,
Y las banderas que ondean en mis ojos.
Pero...
Como explicarle,
al golpeado sacrilegio del amor,
Que nunca nos amamos,
Para ser santos.
Sino para condenarnos, al infierno.
Roberto Rochin
No hay comentarios:
Publicar un comentario