jueves, 26 de diciembre de 2013
HACE FRÍO
Dicen que hace frío… pero yo no lo siento.
Estamos en una iglesia. El perfume de las flores se confunde con el incienso. A lo lejos, los chicos juegan y ríen; despacito, como pidiendo permiso. Cerca, un bebé llora. Vinieron todos. No falta nadie.
Siempre me gustó el aroma a incienso y la paz de los lugares sagrados. El órgano empieza a sonar y la música los envuelve, los transporta. Con las primeras palabras del cura estallan algunos sollozos. ¡Es tan raro!
Dicen que estoy muerta...
Laura Ramírez Vides -Argentina-
Publicado en la revista Ficciones Argentinas
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