Pulgar contraído.
Índice alzado.
Zapatos de charol viejo.
Traje de lino arrugado.
Murió con 40 años.
Sin cura ni óleos.
La fusta bien escogida,
golpea al caballo enjuto.
Caja de pino.
Carreta vieja.
No hay suspiros,
en el polvoriento camino.
Cárcava que espera
en medio del llano
bajo un semisol escondido.
Ése fue su funeral.
Pero no creo que le interese
lo más mínimo.
Ana María Lorenzo
No hay comentarios:
Publicar un comentario