Tu cuerpo, niña, huele a romero y tomillo
De los olivares que lucen en la montaña.
Esbelta es tu figura, tu cintura un anillo
Al andar te cimbreas, cual rama de palma
Sonrisa luces siempre en tu bonita cara.
Negro tu cabello recogido bajo un paño
Vareando aceitunas llevas desde el alba
Y así sudada y exhausta vienes a casa
Cantando un fandango por el camino
Recoges laurel y una brizna de tomillo
Llenas el barreño y te metes en el agua
La Luna celosa mira por la ventana.
Tu cuerpo reluce con el agua clara
Encendida de pasión y amor mi alma
Te cojo en brazos y te llevo a la cama
A romero y monte huele tu pelo, niña.
De miel son tu besos, sedosas tus nalgas,
Cálidos, turgentes senos en forma de piña
Danzan al aire cuando sobre mí cabalgas
Eres hermosa, aceitunera mía...
Esposa, amiga, amante, madre...
Del mundo mi tesoro más grande
Me siento Dios al hacerte mía
JUAN PAN GARCÍA
No hay comentarios:
Publicar un comentario