martes, 8 de mayo de 2018
AL GATO CAGÓN
Caminando en la alameda
entre las flores pasé,
y mientras las rosas miré,
pisé algo como greda.
Y de pronto, su aroma percibí,
no propiamente agradable;
se me hizo insoportable
por la pena que sentí.
En colmo de la inconciencia,
pegado deja ¡justo a mi paso!
en las suelas del zapato
desagradable evidencia
como es la mierda de gato.
¡Fue tu culpa, callejero!
Dime, ¿no tienes pudor?
¿Qué tienes en tu interior,
que sale por tu trasero?
¡masca siquiera una flor,
vil felino puñetero!
ABEL RIVERA GARCÍA.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario