sábado, 20 de mayo de 2017

HUMO


La carne no existe si no hablara.
Si su voz no se confundiera con sus manos.
Si sus piernas no fueran el camino de sus huellas.
Si su sexo no fuera el placer de su cintura.
Si una sola existencia no convirtiera
la eternidad en un flujo de su conciencia.
Inevitable es la no vida en una botella.
Mientras, destruimos la levedad del ser
en una continua compraventa.
Saludemos los años perdidos mientras
Creamos que nadie nos oye.

ISABEL REZMO -Úbeda-

No hay comentarios:

Publicar un comentario