(Reflexión)
Anoche tuve un hermoso sueño, soñé que caminaba con El Señor por la orilla de la playa, y que en ella veía escenas de mi vida: por cada escena que pasaba, veía un par de huellas en la arena (unas eran mías y las otras del Señor)
Pero poco antes de despertarme, me di cuenta que en las escenas más tristes, penosas y difíciles de mi vida, sólo había un par de huellas en la arena.
Entonces a modo de reproche, le dije: - Señor, tu siempre has estado presente en la mayor parte de las escenas de mi vida y te lo agradezco, pero en los momentos más tristes y difíciles, en los momentos en que con desesperación te necesitaba, me dejaste solo.
Entonces Él, pasando amorosamente su brazo sobre mis hombros, con ternura me dijo: "Mi muy amado y querido hijo, tú sabes que te amo y que jamás te he dejado solo, siempre he estado contigo, solo que eres poco observador o debido a tus no pocos años, necesites agenciarte de un par de buenos anteojos.
Si observas con detenimiento el par de huellas en la arena, notarás que son mucho más profundas que las otras dos pares de huellas.
- ¿Y eso, a qué crees que se debe?...
- Pensé que probablemente era por mi sobrepeso.
- Pero interrumpiendo mis pensamientos, me dijo:
- ¡No, no, no!, es por eso, el par de huellas en la arena están más acentuadas porque en esos instantes en que estabas a punto de hundirse en la desesperación, en que tu exámine cuerpo no daba más y te sentías desfallecer, en esos precisos instantes, Yo, como a un niño tullido, amorosamente entre mis brazos te cargaba"
"Muchas veces no nos es posible ver más allá de lo evidente, y pensamos que solos lo hemos logrado todo y no nos detenemos a darle gracias a nuestro gran benefactor anónimo, EL SEÑOR"
Que en estas navidad podamos reflexionar y logremos reconciliarnos con nuestra fe, y que recordemos que en esta vida nunca estamos solos. Siempre hay una mano amiga dispuesta a ayudarnos a sobrellevar y aliviar nuestras pesadas cargas.
Manos amigas, manos de ángeles, manos del Señor...!
"Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga" (Mateo 11: 28 - 30 )
George Rivas -Perú-
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