sábado, 9 de mayo de 2015

UN PASILLO


Un pasillo que se expande y se enciende.

Un paisaje después de la batalla.

Un paisaje después de la botella.

Unas anteojeras de porcelana.

Un bote azul en una esquina.

Un cristal roto en los brazos de un niño.

Un trueno nadando en un vaso de agua.

Una diadema en la tumba de un dictador.

Un analista político en un ascensor.

Un pingüino en una domiciliación bancaria.

Un reja en un armario.

Un calendario de rosas rojas.

Un pez lleno de pez.

Una minifalda en el bolsillo de un arriero.

Un buñuelo en un pañuelo.

Un pañuelo con un nombre tatuado.
Un látigo entre los cascotes del alma
Un pasillo sin principio ni fin.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

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