Que alegría poder soñar.
Sentir tu ausencia.
Recordar tu aroma.
Vivir tu cercanía.
E incluso qué poder tenemos,
que basta con soñar para tener lo que anhelamos.
Soñar es gratis, es vida, es alegría, es sentimiento.
Soñar es vivir dentro de uno mismo, aquellas carencias que tenemos.
Soñar es amar lo que anhelamos.
Soñar despierto o durmiendo es igual. Solo queremos sentir.
Sueñas en tus silencios, en tus agonías, en tu rincón preferido.
Pero soñar no es para uno mismo, sino para compartir.
¿Puedo soñar contigo?...
Gregorio Rodríguez García -Bailén-
Publicado en la revista Poetas de Bailén
No hay comentarios:
Publicar un comentario