lunes, 6 de agosto de 2018

Y SE VA


Y se va. Como lo íntimo del amanecer cuando te obligan a despertar.

Del mismo modo, que un día soleado que se transforma en gris y denso.

Se va el color; llega el bochorno y es quien avisa, tormenta habrá.

Se va de ímpetu, el sueño largo cuando al caer, te arrastra a lo que entendemos, realidad.

Se va la brisa que da frescura y a su regreso, disfrutas más.

Se va en silencio; se va en calma, por si mañana, retornara.

Se van sonrisas; vuelven y afloran. Se va esperanza y corriendo, abraza. Se va la vida y renace otra.

Se va el caos de tus entrañas cuando de hogar, matriz anidaba.

Se va a su tiempo, para besar lo que contando, los ojos ansiaban.

Se va la niña, se va el amante, se van los niños y se va el ayer.

Para admirar la que es mujer. Para saborear otros amores. Para el orgullo del hombre formado. Para esperar añorar mañana, un otro ayer.

Y se va... para volver. Y se va... y así entre ciclos, vuelve... y se va.

Luna dormida

No hay comentarios:

Publicar un comentario