Sostengo el silencio entre mis manos,
lo acaricio,
lo beso,
le hablo,
le susurro,
lo lleno de mi soledad.
El silencio responde y crece.
Se mueve,
se diluye en la sombra de mi rostro,
Me moja los ojos,
Entra por mi cuerpo,
como una serpiente repta por mis venas…
Y se arrincona en el ventrículo izquierdo de mi alma.
El silencio me ama,
Me posee;
Como una mujer de cálidas manos y pubis amoroso.
El silencio,
Me llama por mi nombre.
Disfrazado de recuerdo,
me canta una canción de amor,
Y me obliga a sentir,
lo que sentía con ella.
Roberto Rochin Suarez
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