Nosotros. Los adoradores de las sombras.
De las lluvias tardías en los ojos.
Los que desabrochamos los botones del pecho.
Nosotros. Vos. Yo. El otro.
Ruptura sutil de triángulos y prismas.
-Siempre la lluvia de por medio-
Guardar en el bolsillo el pliegue fruncido de tu frente.
Y digo lluvia y digo sombras y digo parto.
Nada pudiste hacer. No pudiste evitar ser el cómplice.
Y ella allí. Tan espera. Tan perenne. Tan siempre.
Y tú aquí. Tan huida...Tan efímero. Tan nunca.
El vientre de la estatua se hincha.
Huye el niño de pantalones cortos.
Y él allí. Tan torpe. Tan dolido. Tan hambre.
Y tú aquí. Tan ágil. Tan placebo. Tan pan.
Una conquista. Un desafío. Un duelo.
Esa puerta tan jaula. Tan cerrada.
Esa puerta que a falta de pájaros habita hombres.
Hombres, habita...
AMELIA ARELLANO (San Luis-Argentina)
Publicado en la revista Gaceta Virtual 108
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