Bella noche de entregarte
la candidez de mi amor,
y que no fue por error
sino porque quise amarte,
te sentía en cada parte
de mi cuerpo, que tu boca,
tocaba con ansia loca
llevándome a las estrellas,
sentía cosas muy bellas
pues tu lengua me provoca.
Así me dijiste a mí
sobre esa noche de amor,
cuando todavía sudor
salía de mí y de ti,
pues con ardiente frenesí
nos entregamos amarnos,
degustar y saborearnos
como deliciosita miel,
para convertir nuestra piel
generadora de orgasmos.
No podía imaginar
que todo era mentira,
pues solo tu vida gira
sobre el poder engañar,
y lo pude comprobar
tan solo días después,
cuando de bendita vez
de tu traición fui testigo,
siendo mi mejor amigo
el que cayera a tus pies.
Mujer que miente, engaña
ríe de un puro amor,
no puede gozar de honor
y solo es alimaña,
su fragilidad empaña,
el dulce nombre de mujer
que imita tal proceder.
Sé que es una excepción
del actuar sin corazón
y castigo ha de tener.
ROBERTO BATISTA PARGAS -Cuba
No hay comentarios:
Publicar un comentario