Una cascada de sol goce del despertar
con la ilusión de cantar villancicos de
navidad.
Los preparativos peregrinos, fragancia
de fantasía, paz y alegría inician el
pesebre con rostros alegres, la familia
unida con fe en los corazones aportan
un pedacito de su ser palpitante en
cada pieza armando el pesebre en el
Pueblo de Belén.
Casas alumbradas y calor en el fogón
con los alimentos de tradición. Los
niños con sus juegos y de gran alegría
Esperan gozosos la natalidad del hijo
de María que ha de llegar este día, en
los brazos de su madre inmaculada
embriagada de amor y esperanza del
salvador de radiante gloria el hijo de
Dios.
Nació en un humilde pesebre retirado
del pueblo, un establo adornado con
forraje y animales en una cuna de
paja. José mira al niño con infinita
alegría de paz y armonía.
Pálida luna y esplendorosa estrella en
el cielo, meciendo su luz radiante que
guía a los Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltazar a rendir su respeto con
incienso de regalo, al niño admirado
que trajo unión, Paz, Bondad y Amor
en su templo como pilar de fe y
esperanza para una vida más justa de
unión, tolerancia y comprensión en
todos los corazones.
Amarilis Salazar -Venezuela-
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