Gritar quiere mi corazón herido
cansado de tanto haber sufrido
por el aire viciado, oprimido,
después que el vendaval se hubo ido.
Mi corazón está hoy desinhibido
y se despoja del disfraz que ha sido
espantajo de mi pasado pervivido
cuando sentía mi corazón vencido.
Sin saberlo, para mí desconocido,
me enseñaron a temblar a lo prohibido,
desde entonces, siempre he amanecido,
escupiendo el mal por otros concebido.
Omar Aburto -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario