viernes, 25 de diciembre de 2015

CAMINA Y PASA UNA SEÑORA


Camina y pasa una señora,
joven y bella dama,
desde muy temprano, casi desde la aurora.
pasa forzosamente sonriente,
se descubre que algo triste la aqueja
y cabizbaja anda pensando,
mira de reojo,
como si a alguien quisiera ver...
Y el resto del día, no deja de asomarse
a la puerta o a la ventana,
y con achaque cualquiera,
otear en el horizonte la llegada del ausente.
Pero es vana la espera
y acosan la soledad y otros espantos.
Presta está, quisiera gritar
lo que el corazón siente,
pero ni decir nada, ni en baja voz,
por lo inconveniente...
Tal vez de cerca a otro mirar...
porque eso de mirarse
en los ojos del pretendido,
la pretendiente,
se hace de cerca,
y toca con quien sin querer,
tantas veces ha estado presente,
para que aprenda el que se ausente,
cuando no quiere servir
ni de río ni de puente.
Ni de servidor ni de sirviente.
Las ganas vencen los miedos.
Y ella como la fruta madura, pensando
que mejor es caer que estar guindando.
que hay llamas y no hay leños
Que hace frío y que no hay sueño...
y eso de estar sin amo y sin dueño,
y con fiebres en el Alma
es beber agua tibia que la sed no calma.

Angel Ignacio Chacón Aquino

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